jueves, 31 de enero de 2008

DALILA DICE QUE VIO...



DALILA dice que vio...

Ayer vi una mariposa que parecía una hoja oxidada del fresno.

Y vi las portulacas en flor que son las casitas de las abejas y una paloma posada en el jacarandá.

Después me puse a leer un libro sin figuras, con colores y letras.


Las historias que escribe Dalila...

La jirafa y el pájaro




Había una vez una jirafa que tenía manchas doradas.

A la jirafa le encantaba comer hojitas verdes de un árbol muy, muy alto.

Un día cuando caminaba tranquila se cruzó con un pájaro raro que era rosa con alas violeta.

La jirafa le enseñó al pájaro a pintar y a agarrar el lápiz y el pájaro le enseñó a volar.

Le dijo: -agitá las patas y volá. El cielo es azul




El telescopio y la pava


Había una vez un telescopio raro que era caminador.

Entró en una cocina y vio una pava sobre el fuego.

La pava le dijo hola y sacó humo por el pico.

Al telescopio le gustó y la invitó a ver la luna y las estrellas.

Esa noche comieron fideos y vieron a Venus.



El ratón y el paraguas azul

Había una vez un reluciente ratón que un día no se quiso bañar.

Por la chimenea de su casa caían gotitas de lluvia y él se molestaba porque el agua no le gustaba nada, nada.

Se le ocurrió taparse con un paraguas azul porque el azul le encantaba al ratón.

Pero el paraguas tenía agujeritos y de repente se dio cuenta de que el agua no era tan mala y se quiso mojar.

Salió a la lluvia con su paraguas agujereado y los dos se zambulleron en el agua del cordón de la vereda.



“La literatura como la infancia pone en cuestión la validez del mundo común”

Jorge Larrosa

Desde chiquita le gustó escuchar historias y poemas, inventarlos y ponerse sombreros. Es mi nieta Dalila. Ya cumplió seis años. Con sus textos y con su imagen quiero cerrar este ciclo de El procedimiento de la infancia, quizá por eso que dice Larrosa. Un ciclo que fue apenas un arrimo a un tema tan vasto y tan rico como es la poesía y los chicos. Reiterar mis gracias a Selva por este placer de formar parte de su blog y a todos los talleristas y poetas que generosamente me enviaron sus trabajos.

CONTINUARÁ

MIRTA COLANGELO

OTROS AUTORES QUE ESCRIBEN POESÍA PARA CHICOS

OTROS AUTORES QUE ESCRIBEN POESÍA PARA CHICOS


¿Qué es un libro?

Un libro es un amor que llega de a poco.

Mariana

(10 años)


ELSA ISABEL BORNEMANN


Poeta y narradora argentina,


También compuso canciones y guiones para teatro. Publicó muchísimos libros para niños, entre los que se encuentran: Disparatario, El niño envuelto, ¡Socorro!, Tinke-Tinke, El espejo distraído, Un elefante ocupa mucho espacio, Los Grendelines, Cuadernos de un delfín, El libro de los chicos enamorados (55 poemas y un cuento), No somos irrompibles y El niño envuelto. Sus obras se incluyeron en antologías y textos; fueron editados en fascículos, en discos y se publicaron en importantes diarios y revistas. Fue traducida a otras lenguas y algunos de sus libros al sistema Braille para ciegos. Sus poemas están escritos mayoritariamente como divertidos versicuentos.


Pequeña Antología


El humo


El humo

de las chimeneas

se va de viaje

y por eso

se pone

su mejor traje.

Para

no perderse,

deja sus huellas

por toda la escalera

de las estrellas.


Cuéntico bóbico para una nénica aburrídica


Una mañánica

de primavérica

hallé una láuchica

en la verédica.

Era muy rárica:

con dos mil rúlicos

sobre la cárica

según calcúlico.

El su cratérica

guardaba heládico

de rica crémica

y chocolático.

Jugó a la abuélica

también al ránguico,

pisa pisuélica

y bailó un tánguico.

Y muy ligérico

se fue en un cárrico

con sus cochérico

y sus caballicos.

No, no es mentírica

-cara de tórtica-

¿No crees nádica?

¡pues no me impórtica!


Mandarina


Una mandarina

Llamada Corina

En un mediodía

Después de comer

Llamó a su madrina

Y le dijo:

-“Estoy aburrida

de ser mandarina

¡quiero ser naranja!”

Y saltó a una zanja

Manchándose

todo

todo

todo

su traje con lodo

al verse tan negra

se puso a llorar...

y con un cuchillo

(con filo y con brillo)

su cáscara sucia

empezó a cortar.

Su traje embarrado

quedó destrozado.

Al oír que lloraba

la pobre Corina,

corriendo---

corriendo---

vino la madrina.

Y se quedó muda

al verla ¡desnuda!

La ropa tendida

¡Gente divertida

la ropa tendida!

Allí va, en coches

Modelo “Ford broches”

¡Mírenlos! ¡Qué risa!

La pobre camisa

está muy cansada

dando bofetadas

al aire que va

de aquí para allá.

Doña camiseta

tiene una rabieta

con su hijo mayor,

Juan Repasador.

Allá un Pantalón

baila “El pericón”

con su bella esposa

la sábana rosa.

Y ¡uy! ¡Qué tragedia!

Las hermanas medias

juntitas colgadas

están casi ahogadas

(Por tan retorcidas

se les va la vida)

Sus novios, los Guantes

lloran adelante

Sus lágrimas son

con gusto a jabón;

caen despacito,

formando un charquito.

¡Gente divertida

la ropa tendida!


SILVIA SCHUJER


Su obra como autora de libros de narrativa y poesía infantil recibió numerosas premiaciones:

Mención en el Concurso Latinoamericano de Cuentos, organizado por la revista literaria El Ornitorrinco con el cuento "La Corona". Buenos Aires, 1986.

Premio Casa de las Américas en el rubro Literatura Infantil-Juvenil, con el libro Cuentos y chinventos. La Habana (Cuba), 1986.

Lista de Honor ALIJA (Asociación de Literatura Infantil y Juvenil de la Argentina) por Cuentos y chinventos. Buenos Aires, 1987.

Lista de Honor ALIJA, por Oliverio junta preguntas y Palabras para jugar. Buenos Aires, 1991.

Mención Premio Nacional de Literatura (rubro infantil-juvenil) por el libro Historia de un primer fin de semana. Buenos Aires, 1992.

Lista de Honor de IBBY 1994, por Las visitas (seleccionado por ALIJA para representar a la Argentina.)

Tercer Premio Nacional de Literatura (rubro infantil/juvenil), otorgado a Las visitas por la Secretaría de Cultura de la Nación, correspondiente a la producción 1990 -1993. Buenos Aires, 1995.

Mención Especial, categoría "Educación por la Experiencia Práctica", del Premio Fantasía Infantil, por el libro 350 adivinanzas para jugar. Buenos Aires, 1996.

Premio Banco del Libro, por el libro 350 adivinanzas para jugar. Caracas (Venezuela), 1997.

Primer Premio Fantasía Infantil, Categoría "Educación por la Experiencia Práctica", por el libro Ortografía en juego. Buenos Aires, 2000.

Premio Destacados de ALIJA 2002, en la categoría Libro total (texto, ilustración y edición), por La vaca de esta historia. Buenos Aires, Asociación de Literatura Infantil y Juvenil de Argentina, 2002.

Lista de Honor de IBBY 2004, por La vaca de esta historia.

Diploma al Mérito en la categoría "Literatura Infantil", en los Premios Konex 2004.

Creadora de los chinventos dice de ellos:

“Me han dicho que un chinvento no es un cuento ni un chimento. Ni siquiera un gran invento.

¡Que desencanto! Tampoco un canto

Y es que el chinvento que yo les cuento cuando lo invento, no es otra cosa que lo que siento.”

Lola Mento


Y acá van algunos


La palabruja


Cuando la bruja Maruja pronuncia la palabruja

en su boca se dibuja una burbuja

Quien quiera pincharla

(Pinchar la burbuja)

que se traiga alguna aguja.


La lana y la luna


Con lana tejí la luna.

Y fue una luna lanar.

La lana tenía un nudo

que fue en la luna...,un lunar


Consejo para un conejo


(Chinventejo)


Frente al espejo

el conejo Alejo

se vio muy viejo

¡Flor de complejo

se agarró el viejo

conejo Alejo.

Aquí va el consejo:

para conejos

que en los espejos

se ven viejos

lo que aconseja

la moraleja

son menos quejas

(y una coneja)


Otros autores para tener en cuenta


Y una breve selección antológica


MIRTA GOLDBERG


PAJARITOS


Pajarita picotea

picorrama

picovuela

Pajarito piconido,

picotrino

que aletea

Picopluma pajarito

pico aire y pico tierra;

abrepico para el sol

picoduerme en las estrellas.

Librepico, pajaritos

libre viaje;

pico dónde

picocuándo...

no se sabe.


Vaivén


El puente sobre el río

El río entre las piedras

Las piedras en el agua

El agua haciendo estrellas

De “¿Quién le puso el nombre a la luna?

Puerto de Palos Bs. As. 2005


CECILIA PISOS


Lo que dicen los colores


Si el enojo

es rojo

y el brillo

amarillo.

¿quiere decir algo

el marrón

de aquel grillo?

El blanco

de la espuma

al blanco

de la nube

sube.

Y, si la nube

es negra,

¿es de nube

o de tierra?

Y el color de la risa

¿cuál es?.

El color de la pena

mirado al revés


Cuenta


¿Qué talle
creen que calza
el pie de la madrugada
que viene
aplastando sombras
como hormigas desdichadas?
¿La suma de luz más luz
o el número que da nada?


Ojo de hormiga


La hormiga
te obliga
a perseguir
con ojos bien bajitos
hoja y miga.
Cuando se sigue bien
su caminito,
se llega hasta la planta
y el pancito



RUTH KAUFMAN


Los rimaqué


Siete son los maestros
de todo lo que yo sé
¿qué, quién, cómo, cuándo, dónde
por qué y para qué?

¿Mi a jajam? (Quién es el sabio?
A Iodea lishol El que sabe preguntar)

Pirkei Abot, Talmud de Babilonia


1

¿Estará el fuego escondido
bien adentro de los troncos
hasta que las chispas llegan
y lo despiertan de pronto?

¿O vendrá desde muy lejos
dando rápidas zancadas
para comerse a los leños
con sus lenguas afiladas?


2

Se ponen las nubes
redondas y negras
de la tierra sube
olor a tormenta.

Un fuerte estallido
y volamos los dos:
hermanos mellizos
relámpago y yo.

Si juntos salimos
a andar por el mundo
¿por qué llego yo
siempre segundo?


3

¿Adónde se van las sombras
de los árboles altivos
cuando el cielo al fin acalla
el color y sus chillidos?

¿Adónde van las estrellas
espantadas, sin su brillo?
¿huyen junto a las lechuzas
los ladrones y los grillos?


ANA MARIA SHUA


La pequeña Analía García


La pequeña Analía García,
caminando distraída, sin pensar,
pisó un chicle por Pampa y la vía
y ya nunca se pudo despegar.
Pasaron las horas y los días.
Sus padres le llevaban de comer.
Pasaron las semanas y los meses.
Analía empezaba a crecer.
Terminó la primaria en calle.
Las maestras la ayudaban a estudiar.
Analía era linda y los muchachos
le decían piropos al pasar.
Tuvo un novio que allí la visitaba.
Se casó, pero no se despegaba.
Pasaron los meses y los años:
Analía empezaba a envejecer.
Andaría por los ochenta y pico,
cuando un nieto fue a verla con su hijo,
y el bisnieto, simpático, le dijo
después de mirarla un largo rato:
"Si querías despegarte, bisabuela,
¿por qué no te sacaste los zapatos?"


Me encantan los dentistas


Yo tengo una amiga con más dientes
de los que usa la mayoría de la gente.

Tenemos muchas cosas en común:
nos gusta la ensalada con atún,
los domingos canjeamos revistas,
y a las dos nos encantan los dentistas.

Mi amiga es tan prolija y obediente
que jamás se comería un caramelo
por cuidar de sus muelas y sus dientes.
En su vida probó una golosina
porque sabe que el azúcar es dañina.
Y siempre se limpia con hilo dental
para que nada le vaya a hacer mal.

Pero a veces su mamá la reta un poco:
"Diana Laura, perdoname que insista:
aunque luego te cepilles bien a fondo,
no está bien que te comas al dentista.
¿Por qué no te portás como tu amiga,
que es ejemplo de buena educación?
Aunque vea un odontólogo sabroso
se conforma con darle un mordiscón".



Odio viajar en auto


Viajar en auto es bobo,
no es nada divertido,
y de tan aburrido
es casi parecido
a no poder dormir:
¡yo quiero haber llegado
pero no quiero ir!
No quiero contar autos
como ovejitas blancas
que saltan una cerca
que pasan, que pasamos
que van para otro lado,
no quiero ver las torres
de la electricidad
volando tan veloces
que no alcanzo a contar.
Y mi hermanito llora,
papá siempre se enoja,
mamá nos grita basta,
y siento olor a nafta
y quiero irme a mi casa.

Si miro a la distancia
parece que la ruta
está toda mojada.
Mamá dice "Qué lindo,
eso es un espejismo".
A mí me da lo mismo:
ni me parece lindo
ni me parece bello
para ver espejismos
en vez de andar en auto
prefiero ir en camello.


De “Las cosas que odio y otras exageraciones”


Edit. Alfaguara Bs.As. 2000


ROBERTA IANNAMICO


CONFUSIÓN


Era una oveja que fabricaba miel

Y una abeja llena de lana.

No, al revés.

Era una oveja que untaba lana en un pan

Y una abeja que tejía una manta de miel.

No, otra vez

Era una abeja que antes de picar decía beee.

Y tanta poesía anónima y popular que atraviesa el tiempo y seguirá pasando de boca en boca, de boca a oído y más

¡Quién tuviera la suerte

que tiene el aire

que va por donde quiere

sin que lo manden

Punto y coma

El que no se escondió se embroma.

Punto y raya

El que no está

se calla.

No me mires

que nos miran.

Nos miran que nos miramos,

miremos que no nos miren

y cuando no miren

nos miraremos.

Porque si nos miran

que nos miramos

pueden mirar

que nos amamos.


Y la que escribieron FEDERICO y RAFAEL Y NERUDA Y TANTOS OTROS GRANDES POETAS. Poesía que podemos ofrecerles a los niños para que la disfruten y hagan uso de su libertad descubriendo la multiplicidad de significaciones que la literatura posibilita.


Canción tonta Tres historias del viento


Mamá El viento venía rojo

Yo quiero ser de plata. por el collado encendido

y se ha puesto verde, verde

Hijo, por el río.

tendrás mucho frío. Luego se pondrá violeta,

amarillo y...

Mamá será sobre los sembrados

Yo quiero ser de agua. Un arco iris tendido.

Hijo Sí te conocí

tendrás mucho frío. La primera vez

no te conocí.

Mamá. La segunda, sí

Bórdame en tu almohada.

Dime

¡Eso sí! si el aire te lo dice.

¡Ahora mismo!

Mañanita fría

yo me puse triste

y luego me entraron

ganas de reírme.


Federico García Lorca


Se equivocó la paloma

Se equivocaba.

Por ir al norte fue al sur.

Creyó que el trigo era el agua.

Creyó que el mar era el cielo:

que la noche, la mañana.

Se equivocaba.

Que las estrellas, rocío:

Que la calor , la nevada.

Se equivocaba.

Que tu falda era tu blusa;

que tu corazón, su casa.

Se equivocaba.

(Ella se durmió en la orilla.

Tú, en la cumbre de una rama)


Rafael Alberti


De El Libro de las preguntas de PABLO NERUDA

Si se termina el amarillo

¿con qué vamos a hacer el pan?

¿Qué cosa irrita a los volcanes

que escupen fuego, frío y furia?

Dime ¿la rosa está desnuda

O sólo tiene ese vestido?

¿Hay algo más triste en el mundo

que un tren inmóvil bajo la lluvia?

¿Qué cosa irrita a los volcanes

que escupen fuego, frío y furia?

¿Por qué Cristóbal Colón

no pudo descubrir España?

¿Cuántas preguntas tiene un gato?

Las lágrimas que no se lloran

¿esperan en pequeños lagos?

¿Cómo se mide la espuma

que resbala de la cerveza?

Pero ¿por qué no se convence el jueves

de ir después del viernes?

Amor, amor aquel y aquella

si ya no son ¿dónde se fueron?

Ayer, ayer dije a mis ojos

¿cuándo volveremos a vernos?

¿Qué distancia en metros redondos

hay entre el sol y las naranjas?

Y ¿cómo se llama ese mes

que está entre diciembre y enero?

¿Quiénes gritaron de alegría

cuando nació el color azul?


Preguntas y respuestas de Jairo Aníbal Niño de Colombia


¿Qué es el gato?

El gato

es una gota de tigre.

¿Qué es la gaviota?

La gaviota

es un barquito de papel

que aprendió a volar


Mirta Colangelo

LOS GRANDES MAESTROS

JAVIER VILLAFAÑE Y MARIA ELENA WALSH

Los dos inauguraron; Villafañe poco después de la década del 30 y María Elena Walsh por los años 60, una forma de escritura original y con desenfado en la que estaban presentes múltiples juegos con el lenguaje. Sin intenciones formativas ni pedagógicas la poesía de ambos se mixturó con la canción en el caso de María Elena y con el teatro de títeres en el de Javier.
Autores de poesía y narrativa los textos escritos por estos Maestros privilegian la plurisignificación del lenguaje apostando a la literatura como un arte ambiguo en el que se ofrece al lector o al oyente un espacio abierto en el que puedan desplegar todas las lecturas posibles.
Un mayor lirismo en Javier, más disparate en la Walsh. En ambos la presencia del humor, de la prevalencia del juego sobre el didactismo y de la provocación de una “fascinación irreverente “que propició la aparición de nuevas formas de escritura en la literatura destinada a los chicos. Los textos producidos por ellos y la incorporación de una nueva mirada hacia el receptor fueron estimulantes para el inicio del importante movimiento de literatura infantil y juvenil que se fue desarrollando en nuestro país.
¿Siguen teniendo vigencia estas reflexiones de María Elena Walsh, fragmentos de una memorable conferencia sobre La poesía infantil incluida en las Jornadas Pedagógicas de la OMEP (Organización Mundial de Enseñanza Preescolar. Bs. As. . 1964)?
"Pensemos que nuestros niños, desprovistos de abuelas tradicionales o nodrizas memoriosas, lo primero que oyen y aprenden son los jingles publicitarios. De lo que se deduce que una de las actuales nodrizas del niño es la televisión, y que de ella absorbe las más precarias formas de versificación, música y atropello de la sintaxis. Una seudopoesía destinada no a despertar sus sentimientos y su imaginación, sino a moldearlo como consumidor ciego de un orden social que hace y hará todo lo posible por estupidizarlo.”
...”Si valoramos la sensibilidad sobre la habilidad, si queremos formar seres lo menos maleables posible a las presiones de una sociedad enloquecida podemos empezar a hablar de poesía infantil...”
¿El escritor es un ladrón?
Javier dice:
“Yo les robo cosas a los niños. Aunque en realidad no debería decir robar, porque las cosas no tienen dueño. ¿Acaso la palabra no anda en el aire y es de todos? Un día de lluvia, dos chicos jugaban dentro de una casa de campo. Se habían llevado tierra en una caja y plumas. Les pregunté: ¿Qué hacen?. Y me contestaron: Plantamos plumas para que crezcan pájaros. Lo sentí tan mío que lo usé más adelante en un libro de poemas...”
De Javier Villafañe –Antología-obra y recopilaciones- Pablo Medina- Edit.. Sudamericana- Bs. As. 1990


Bibliografía para niños


(Recopilación de Roberto Sotelo, codirector de Imaginaria, Revista Virtual de Lit. Inf. Y Juvenil- N° 19- 23/2/00)

MARIA ELENA WALSH

• Tutú Marambá. Buenos Aires, Edición de la autora, 1960. (Reediciones: Buenos Aires, Fariña Editores, 1964, ilustraciones de Chacha; Buenos Aires, Sudamericana, 1969, ilustraciones de Vilar; Buenos Aires, Espasa Calpe, 1994, ilustraciones de Nora Hilb)
• La mona Jacinta. Ilustraciones de Leo. Buenos Aires, Editorial Abril, 1960. (Reedición: Buenos Aires, Planeta Junior, 1999, ilustraciones de Nora Hilb)
• La familia Polillal. Ilustraciones de Leo. Buenos Aires, Editorial Abril, 1960.
• El circo de bichos. Ilustraciones de Leo. Buenos Aires, Editorial Abril, 1961.
• Tres morrongos. Ilustraciones de Leo. Buenos Aires, Editorial Abril, 1961.
• El reino del revés. Ilustraciones de Chacha. Buenos Aires, Fariña Editores, 1963. (Reedición: Buenos Aires, Sudamericana, 1969, ilustraciones de Vilar; Buenos Aires, Espasa Calpe, 1994, ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann)
• Zoo loco. Ilustraciones de Ruth Varsavsky. Buenos Aires, Fariña Editores, 1965. (Reedición: Buenos Aires, Sudamericana, 1970, ilustraciones de Vilar; Buenos Aires, Espasa Calpe, 1996, ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann)
• Dailan Kifki. Ilustraciones de Juan Carlos Caballero. Buenos Aires, Fariña Editores, 1966. (Reedición: Buenos Aires, Sudamericana, 1986, ilustraciones de Vilar; Buenos Aires, Espasa Calpe, 1994, ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann)
• Cuentopos de Gulubú. Ilustraciones de Juan Carlos Caballero. Buenos Aires, Fariña Editores, 1966. (Reedición: Buenos Aires, Sudamericana, 1972, ilustraciones de Vilar; Buenos Aires, Espasa Calpe, 1994, ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann)
• Versos para cebollitas. Antología de versos folklóricos. Buenos Aires, Fariña Editores, 1966.
• Versos folklóricos para cebollitas. Antología. Buenos Aires, Fariña Editores, 1967.
• Versos tradicionales para cebollitas. Buenos Aires, Sudamericana, 1967. (Reedición: Buenos Aires, Espasa Calpe, 1997, ilustraciones de Florencia Balestra)
• Aire libre. Libro de lectura para 2° grado. Ilustraciones de Horacio Elena. Buenos Aires, Ángel Estrada Editores, 1967.
• El diablo inglés. Ilustraciones de Raúl Fortín. Buenos Aires, Ángel Estrada Editores, 1974. (Reedición: Buenos Aires, Hyspamérica, 1986, ilustraciones de María Cristina Brusca; Buenos Aires, Espasa Calpe, 1994, ilustraciones de Napo)
• El país de la geometría. Ilustraciones de Néstor Luis Battagliero. Buenos Aires, Ángel Estrada Editores, 1974. (Reedición: Buenos Aires, Hyspamérica, 1985, ilustraciones de Estela Caponi)
• La sirena y el capitán. Ilustraciones de Mirtha Castillo. Buenos Aires, Ángel Estrada Editores, 1974. (Reedición: Buenos Aires, Hyspamérica, 1985, ilustraciones de Estela Caponi)
• Angelito. Ilustraciones de Jorge R. Serrano. Buenos Aires, Ángel Estrada Editores, 1974. (Reedición: Buenos Aires, Hyspamérica, 1985, ilustrciones de Daniel Rabanal)
• Chaucha y Palito. Ilustraciones de Vilar. Buenos Aires, Sudamericana, 1976. (Reedición: Buenos Aires, Espasa Calpe, 1997, ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann)
• María Elena Walsh. Partituras. 3 volúmenes. Buenos Aires, Lagos, 1984.
• Veo Veo. Enciclopedia Infantil en fascículos. Buenos Aires, Hyspamérica, 1984.
• Bisa vuela. Ilustraciones de María Cristina Brusca. Buenos Aires, Hyspamérica, 1985.
• Canciones infantiles. Partituras. 3 volúmenes. Buenos Aires, Lagos, 1985.
• María Elena Walsh. Partituras. 3 volúmenes. Buenos Aires, Lagos, 1987.
• Los gleglos. Ilustraciones de Nuria Salvatella. Barcelona, Lumen, 1987.
• La nube traicionera. Versión libre de Le nuage rose, de George Sand. Ilustraciones de Daniel Rabanal. Buenos Aires, Sudamericana, 1989. (Reedición: Buenos Aires, Espasa Calpe, 1997, ilustraciones de Nora Hilb)
• Don Fresquete. Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Planeta Junior, 1996.
• El enanito y las siete Blancanieves. Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Planeta Junior, 1996.
• El gatopato y la princesa Monilda. Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Espasa Calpe, 1996.
• El paquete de Osofete. Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Planeta Junior, 1996.
• Historia de una princesa. Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Planeta Junior, 1996.
• La foca loca. Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Espasa Calpe, 1996.
• La plapla. Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Planeta Junior, 1996.
• Martín Pescador y el delfín domador. Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Planeta Junior, 1996.
• Pocopán. Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Espasa Calpe, 1996.
• Una jirafa filarmónica. Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Espasa Calpe, 1996.
• Un gato de la luna. Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Espasa Calpe, 1996.
• Manuelita ¿Dónde vas? Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Espasa Calpe, 1997.
• El brujito de Gulubú. Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Planeta Junior, 1998.
• El Mono Liso. Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Planeta Junior, 1998.
• Manuelita la tortuga. Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Planeta Junior, 1998.
• Osías el osito. Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Planeta Junior, 1998.
• El gato que pesca. Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Planeta Junior, 1999.
• El show de Perro Salchicha. Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Planeta Junior, 1999.
• La Reina Batata. Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Planeta Junior, 1999.
Recientemente la Edit. Alfaguara publicó la obra completa de obras para niños de María Elena Walsh con el título ALFAWALSH


Yo me nazco, yo misma me levanto,
organizo mi forma y determino
mi cantidad , mi número divino,
mi régimen de paz, mi azar de llanto.
Establezco mi origen y termino
porque sí, para nunca, por lo tanto.
Soy lo que se me ocurre cuando canto.
No tengo ganas de tener destino.


PEQUEÑA ANTOLOGIA

DOÑA DISPARATE

Doña Disparate
nariz de batata
se olvida, se olvida
de cómo se llama.
Se olvida el rodete
detrás de la puerta,
duerme que te duerme
cuando está despierta.
Se quita el zapato
se pone el tranvía.
Bebe la botella
cuando está vacía
No sabe, no sabe,
y aprieta un botón
para que haya luna
o se apague el sol.
Oye con el diente,
habla con la oreja
con un cucharón
barre la vereda.
-¡Señor boticario
véndame tornillos!
-¡Señor verdulero
hágame un vestido!
¡Guau! Dice el felpudo.
¡Miau! dice la jarra.
¡Que yo soy el perro!
¡Que yo soy la gata!
Doña Disparate,
nariz de merengue,
se “ecovica”, digo,
se equivoca siempre.


VOY A CONTAR UN CUENTO

Voy a contar un cuento.
A la una, a las dos y a las tres:
Había una vez.
¿Cómo sigue después?
Ya sé, ya sé.
Había una casita,
una casita que.
Me olvidé.
Una casita blanca,
eso es,
donde vivía uno
que creo era el Marqués.
El Marqués era malo,
le pegó con un palo
ah...No, el Marqués no fue.
Me equivoqué.
No importa. Sigo. Un día
llegó la policía.
No, porque no había.
Llegó nada más que él,
montado en un corcel
que andaba muy ligero.
Y había un jardinero
que era muy bueno, pero.
Después pasaba algo
que no recuerdo bien.
Quizá pasaba el tren.
Pero lejos de allí,
la Reina en el Palacio
jugaba al ta te ti,
y dijo varias cosas
que no las entendí.
Y entonces
me perdí.
Ah, vino la Princesa
vestida de organdí.
Sí.
Vino la Princesa.
Seguro que era así.
La Reina preguntole,
no sé qué preguntó,
y la Princesa, triste
le contestó que no.
Porque la Princesita
quería que el Marqués
se casara con ella
de una buena vez.
No, no, así no era,
era al revés.
La cuestión es que un día,
la Reina que venía
dio un paso para atrás.
No me acuerdo más.
Ah, sí, la Reina dijo:
-Hijita, ven acá.
Y entonces no sé quién.
Mejor que acabe ya.
Creo que a mí también
me llama mi mamá.


COCODRILO


Cocodrilo
come coco,
muy tranquilo,
poco a poco.
Y ya separó un coquito
para su cocodrilito.



LA VIBORITA



La viborita se va
corriendo a Vivoratá
para ver a su mamá.
La cabeza ya llegó
pero la colita no.
Terminó.



EL PAÑUELITO



El cocodrilo borda un pañuelito
de madera terciada, muy bonito.
Le borda primorosos ramilletes
y también un montón de firuletes.
Ya no podrá llorar ni estar resfriado
hasta que le pañuelito esté acabado.
Por eso borda y borda todo el día,
en el cine, en la escuela, en el tranvía.
Ya no le faltan, y está muy tranquilo
más que 100.000 kilómetros de hilo.


LIMERICKS

Una HORMIGA podrá tener barriga
que a nadie desconcierta ni fatiga.
Lo que a toda la gente
le parece indecente
es tener una Hormiga en la barriga.
Una Vaca que come con cuchara
y que tiene un reloj en vez de cara
que vuela y habla inglés
sin duda alguna es
una Vaca rarísima, muy rara.
Un Hipopótamo tan chiquitito
que parezca de lejos un mosquito
que se pueda hacer upa
y mirarlo con lupa,
debe ser un Hipopotamito.


EN UNA CAJITA DE FÓSFOROS


En una cajita de fósforos
se pueden guardar muchas cosas.
Un rayo de sol, por ejemplo.
(Pero hay que encerrarlo muy rápido,
si no se lo come la sombra).
Un poco de copo de nieve,
quizá una moneda de luna,
botones del traje del viento
y mucho, muchísimo más.
Les voy a contar un secreto.
En una cajita de fósforos
yo tengo guardada una lágrima,
y nadie, por suerte, la ve.
Es claro que ya no me sirve.
Es cierto que está muy gastada.
Lo sé, pero qué voy a hacer,
tirarla me da mucha lástima.
Tal vez las personas mayores
no entiendan jamás de tesoros
“Basura”, dirán, “Cachivaches”
“No sé porqué juntan todo esto”
No importa, que ustedes y yo
igual seguiremos guardando
palitos, pelusas, botones,
tachuelas, virutas de lápiz,
carozos, tapitas, papeles,
piolín, carreteles, trapitos,
hilachas, cascotes y bichos.
En una cajita de fósforos
se pueden guardar mucha cosas.
Las cosas no tienen mamá.


BIBLIOGRAFÍA DE JAVIER VILLAFAÑE


Libros para niños

(Complilación de Laura Roldán Revista VirtualImaginaria N° 89 –6/11/02)

Una ronda, un cuento y un acto para títeres. Buenos Aires, Ediciones El Gallo Pinto, 1938.

Coplas, poemas y canciones. Buenos Aires, Ediciones El Gallo Pinto, 1938. (Premio Municipal de
Poesía).

Títeres. Buenos Aires, Editorial Nova, 1943.

El Gallo Pinto. (Poesía) Ilustrado por niños. La Plata, Universidad Nacional de La Plata, 1944. Reediciones: Huarpes, 1947; Colombo, 1965; Hachette, 1965.

Los niños y los títeres. (Obras para títeres, cartas y poemas de niños). Buenos Aires, Editorial El Ateneo, 1944. Colección Titirimundo.

Libro de cuentos y leyendas. Ilustrado por niños. La Plata, Universidad Nacional de La Plata, 1945.

Historias de pájaros. Buenos Aires, Emecé Editores, 1957.

Los sueños del sapo. (Cuentos y leyendas) Ilustrado por niños. Buenos Aires, Editorial Hachette, 1963.

Títeres. Buenos Aires, Editorial Hachette, 1967.
Los cuentos que me contaron. (94 cuentos escritos por niños) Caracas, Universidad de Los Andes, 1970.

Cuentos con pájaros. Buenos Aires, Editorial Hachette, 1979.

Maese Trotamundos por el camino de Don Quijote. Barcelona, Editorial Seix Barral, 1983.

El caballo celoso. Ilustraciones de Julia Díaz. Madrid, Editorial Espasa Calpe, 1983. Colección Austral Juvenil. Reediciones: La Plata, Los Libros del Sudeste, 1985, con ilustraciones de Hugo Soubielle, y Buenos Aires, Ediciones Colihue, 1992; Colección Libros del Malabarista.

Cuentos y títeres. Ediciones Colihue. Buenos Aires, 1986. Colección Libros del Malabarista.

La vuelta al mundo. Ilustraciones de Juan Ramón Alonso. Madrid, Espasa Calpe, 1986. Colección Austral Infantil.

Los cuentos que me contaron por el camino de Don Quijote. Caracas, Alfadil LAIA, 1987.

El juego del gallo ciego. Ilustraciones de Rosa. M. González. Buenos Aires, Ediciones Colihue, 1989. Colección El Pajarito Remendado.

Recuerdo de un nacimiento. Ilustraciones de Nicolás Rubió.Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 1990.

Los cuentos que me contaron por los caminos de Aragón. Ilustrado por niños. Zaragoza, Cultural Caracola, 1990. Colección La guerra de los botones.

El hombre que debía adivinarle la edad al diablo. Ilustraciones de Delia Contarbio. Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 1991. Colección Pan Flauta.



PEQUEÑA ANTOLOGÍA


Coplas

Te gané con una copla
y con otra te perdí
si te canto la tercera
no sé que será de mí.
La noche se hizo más noche
con el canto de los grillos.
¡Qué linda estaba la luna
recostadita en el río!


EL GALLO PINTO

Pintín Pintonero
pitando en un pito,
me dijo una tarde
que era el Gallo Pinto
el de cresta roja,
el del largo pico,
plumas de colores
y cuerpo chiquito.
-Pintín Pintonero...
del buen Gallo Pinto
¿quiénes son los padres?
-Pintores de oficio...
y con muchas pintas
pintaron al hijo.
-¿Quién es la madrina?
¿Quién es el padrino?
-Una bataraza
y un gallo vecino.
-¿Se hizo mucha fiesta
cuando fue el bautismo?
-Se bailó tres noches
a orillas del río.
Por piano una rana,
por violín un grillo.
La luna en un árbol
La madre en el nido.
-Pintín Pintonero
¿Canta el Gallo Pinto?
-El canta que canta
yo, pito que pito.


LOS CINCO BURRITOS


¡Cómo se quedaron
los cinco burritos
al ver a la luna
dormida en el río!
¿Qué haremos con ella?
¿Con qué la cubrimos?
¿Con la arena fría?
¿Con el viento frío?
¡Cosas de la luna
dormirse en el río!
¡Cómo la miraban
los cinco burritos!
La luna redonda
temblaba de frío.
Que duerma esta noche
junto con un niño.
Quien quiere la luna
debe estar dormido.
¡A dormir,
que los cinco burritos
ya están por venir!
¡A soñar
que la luna redonda
ya está por llegar!
Cargaron la luna
los cinco burritos
y andando despacio
cruzaron el río.
Ya vienen bajando
por este camino.
Con la luna a cuestas
llegan los burritos.
Quien quiere la luna
debe estar dormido.
¡A dormir
que los cinco burritos
ya están por venir!
¡A soñar,
que la luna redonda
ya está por llegar!
Junto con la luna
dormirá mi niño
y estarán velando
los cinco burritos.


DOMINGO EN EL ZOOLÓGICO


-Un globo, un globo, quiero un globo
-pidió un niño.
La madre le compró un globo.
El niño soltó el globo y lo vio volar
-Un globo, un globo, quiero un globo
-volvió a pedir el niño.
El padre le compró un globo.
El niño soltó el globo y lo vio volar
-Un globo, un globo, quiero un globo
-pidió otro niño.
La madre dijo:
-No
El padre dijo:
-No
Y el niño voló,
se fue de los brazos de la madre,
de los brazos del padre,
volando con los globos.
Esto pasó en el Jardín Zoológico
la tarde de un domingo.
Son testigos un elefante,
dos leones,
un águila
y un vendedor de globos.


Mirta Colangelo