domingo, 30 de diciembre de 2007

TALLER DE DIBUJOS Y PALABRAS de Diana Laurencich








¿Querés hacer tus propios cuentos o tus poemas?

¿ Le cambiarías los dibujos a los libros? ¿o aprender a escribir bien, sin faltas de ortografía, pero sin aburridas repeticiones?

Dirigido a niños de 5 a 12 años, ¡más o menos...no hay que ponerse obsesivo!

Lugar: Atreyu tierra de libros, la librería temática infantil y juvenil además de biblioteca que está en San Juan 43. Mar del Plata.

Dos encuentros semanales

Temas: la guerra, la diversidad cultural, los cuentos archiconocidos que nos contaron cuando éramos chiquitos, los desconocidos por completo, los chinos , los árabes y su escritura, la ecología, sus miedos, los monstruos, las hadas, la poesía , la muerte ,la vida y tantos otros que tengan que ver con lo que les pasa por sus cabecitas...

Acciones: dibujar, ilustrar, escribir, redactar, corregir, comparar, maquetar un libro, leer, investigar, reflexionar, buscar, exponer, jugar con los sonidos, aceptar, trabajar en grupo, defender su postura, etc, etc, etc.

Objetivos: más que objetivos habrá proyectos de grupo para dar respuesta a todas estas dudas que carcomen mi cabeza día y noche...

¿cómo despertamos la curiosidad, el espíritu investigativo, ese estímulo tan necesario para el hacer?

¿Cómo aprovechamos la fantasía de un niño?

¿Cómo la atrapamos al vuelo( porque volar, vuelan ¿eh?) y la plasmamos en un papel?

¿Cómo hacemos para que ellos relacionen esa fantasía con la que alimenta a los grandes escritores, poetas, ilustradores de nuestros más amados libros?

¿Tienen que leer los niños o tienen que producir sus propias narraciones y poemas?

¿Y si los dibujan?, ¿no están usando otro lenguaje para expresar lo mismo?

¿Y cómo sería un cuento igual al que sabemos todos pero ilustrado por niños?

¿Le enseñamos a amar su trabajo pero aceptando y disfrutando del trabajo de su compañero, que quizá no es taaaaannnnn bueno como el de él?

¿Y cuando lo leen y se dan cuenta que les sobran palabras para decir lo mismo, no estamos corrigiendo y enseñando oralidad al mismo tiempo?

¿Cómo le explicamos que es muy práctico el word, pero es una herramienta más, que inventó un señor muy inteligente, pero sigue existiendo la pluma, él lápiz, lapiceras con brillitos, pinceles y tantas otras?

¿Le contamos que nosotros leemos de izquierda a derecha, pero que hay grandes culturas que leen de derecha a izquierda y de arriba abajo? Y una vez que lo saben, le enseñamos los distintos trazos, de nuestra y de otras caligrafías?

¿Cómo hacemos para que se entusiasmen con la ortografía, el terror de las maestras? ¿Y si le agregamos sonido a las palabras no es más fácil?

¡ Y cómo finalmente, hacemos que corrija sus propios errores sin aburrirse, ya que errores tenemos todos y, además para eso están los correctores de las editoriales...

Diana Laurencich


ver blogs: www.padresenapuro.blogspot.com

www.atreyutierradelibros.blosgpot.com

Algunas reflexiones de Diana


Cuanto menos interceptemos la creatividad de los chicos, más indagan en su interior, más expresan.
Es fácil indicarles un camino, el nuestro. Así mostraremos resultados y los padres de los chicos nos adorarán. Pero ese camino , quizá, no sea el que los chicos buscan para su expresión.
En una línea que escriban puede estar expresado todo el dolor o el disfrute de ese día. Debemos estar atentos, no menospreciar nada, ni un punto.
El dibujo y la palabra son dos cosas que se desarrollan juntas, si todo va bien, los chicos gozan de decir disparates, de escuchar sonidos cómicos, raros, que suenen a misterio.
Hagan la prueba, lean un texto sin declamarlo, y luego léanlo metiéndose en él, como si fuesen grandes actores y verán los resultados. No hay que tenerle miedo al ridículo. No atemoricen, ni se atemoricen.
El juego abre puertas, la risa, el acompañamiento, el estar ahí, con ellos, cuando piden un consejo, una técnica, apuntarles algo, pedirles... eso sí.
Un docente que no se divierte con ellos, con su mundo, que no se sienta a su nivel, no puede enseñar nada, porque no tiene nada para enseñarles, los discípulos superan al maestro.
Abramos puertas para ir a jugar.
Lo demás ,viene solo.

visitad mi blog: la ducha de los héroes cotidianos


Y sobrevendrá el asombro ya que Diana, reconocida artista plástica argentina, nos enciende el deseo con sus relatos, con las imágenes que su buen ojo sabe pescar, con su humor y su poesía. Este trabajo con niños revela otra arista de su capacidad creadora.


Mirta Colangelo



Estos textos los escribió Balta


LA MÁQUINA DE HACER ESTRELLAS


Hay dos personitas diminutas que manejan una máquina: una tiene patas rapidísimas y la llaman Fin, otra tiene pulmones gigantes y la llaman Fiu. Fin pedalea , Fiu sopla. Fin hace brillar calentando la estrella, Fiu la enfría para que no explote. Fin es alta, Fiu es baja. Fin es flaca, Fiu es gorda. Fin tiene pelo rubio, Fiu marrón. Fiu llegó y saludó, Fin llegó y el cuento se terminó

OTRA, una hipótesis sobre lo verdadero y lo falso Hipótesis 1 del Dr. Baltasar. Verdad y fusión.


Cuando una chica y un chico nacen de diferentes familias llega un momento en que más o menos de grandes se vuelven verdaderos. Entonces ahí, justo cuando son verdaderos, hacen el amor y sale un hijo, no verdadero o sea, una fusión de dos verdaderos. Después este chico su hace verdadero, se junta con otra verdadera, y sale un chico fusión que se volverá verdadero al llegar a los ,más o menos, 41 años. Cuando se hace verdadero, se junta con otra verdadera, de más o menos 37 años, y hacen un hijo, que es la fusión y por lo tanto no es tan verdaderamente hermoso como su madre o su padre, porque éstos sí son verdaderos. Conclusión: chicos, somos unos falsos pero no se preocupen ya seremos verdaderos..

Metáfora de la libertad


Si querés ser libre comprá tu libertad.
Hay libertades de todo tipo
libertad condicionaL
libertad de un día
libertad de toda la vida
estatua de la libertad
libertad a secas
libertad a mojadas
libertad usada
libertad nuevita
libertad mal venida de fábrica
libertad que no convence
libertad escurridiza
también está la libertad jorobada de Notre Dame
la libertad liberada
la calle libertad
(no falta nada, bah nos falta algo: la condena).

Diana Laurencich

Relato de una experiencia sobre un tema tabú

Un día trabajamos con el libro del pato y la muerte, un libro que no se publicó en Argentina todavía, pero que es del mismo autor del Topito Birolo

Ahora vuelve con una edición preciosa del Pato y la muerte, otro tema tabú para padres y maestros que los chicos toman con total naturalidad:

Vean estos poemas:

De Paloma Romero Gozzi, 10 años.



El pato y la muerte

En este cuento no hay

ni buena ni mala suerte.

Cielo, infierno,

Ángel ,diablo,

Fuego, agua,

Todo diferente pero es muerte.

Hay alas para llegar a las nubes,

Y agujeros para llegar al volcán.

En el cielo hay una luz sobre una estrella

para cada noche

ver a los que más amamos.

Mas la muerte no nos deja ni un segundo.

Acotación:


Cuando Paloma dijo lo de la estrella, se habló de alquilar estrellas para irse a morir, pues la demanda de Venus parece que está en alza! Todos tienen algún pariente o gato ahí!

Este lo escribió Iara: 8 años.


Se llama: Entre el Pato y la muerte.

En este cuento hay

un pato muerto

Y está muerto por el

cuento y está tranquilo

Dormido en su cuento que no tiene versos.

Los pequeñitos, dibujaron a la muerte, algunos la hicieron triste como Joaquín, que la dibujó llorando y con cuernos, ¿y por qué llora Joaco?

Porque le salieron cuernos y porque se murió el pato.



Joaquín tiene 6 años.

Mora, también de 6 años, dibujó una hermosa muerte, llena de colores. Hasta los copos de nieve que caían al morir el pato tenían colores!

Juli, la dibujante de animales, otra niña de 6 años, dibujó a mi gata Nevada, viva y muerta, con una naturalidad maravillosa.

Florencia (10 años) sin paciencia, se quedó escuchando, escribió y borró, borró y se puso triste y después se fue a jugar.



Primer cadáver exquisito


Hecho con los chicos de Atreyu.


Satia Florencia Baltasar Rocío Florencia sin paciencia.

Me llamo Florencia y no tengo paciencia

El más preguntón: cuántos chicos son?

Chancho chistoso con oso

Nacho el perro travieso

El hada de la valentía

El tigre en el espejo

Espero que no pase un avión ahora

El disco comienza a dar vueltas y más vueltas

Lluvia de asado

Quiero pintar,

la linda princesa

Un angelito que no vuela

Vamos pasando la lapicera en ronda

Cuenta cuentos ¿cuántos cuentos cuentan los cuentos?

Mariposa toma al chavo

Quiero dibujar y divertirme

La flor hermosa

Tengo ganas de comer papas fritas

Al fin conocí a una escritora!

Don Quijote y Sancho Panza tomaban Coca Cola?

La Papafrita sin cabeza...

El misterio del príncipe

Aventureros y enamorados.


martes, 18 de diciembre de 2007

UNO DE MISTERIO




Una vez más recibimos para subir a El procedimiento de la infancia, un lindísimo texto de Guido Lipina. Esta vez Guido nos envió un cuento de misterio que resultó ganador en un concurso de Literatura que se llevó a cabo en su escuela.
Lo felicitamos y le agradecemos haber sido tan consecuente.
Y acá va acompañado de una foto lindísima que le sacó su papá.




LA LUPA DE LA MUERTE
Por El mayor de los Grimm

Octubre 27, 1923


Querido diario, son las tres de la mañana y no puedo dormir, un sentimiento penoso y escalofriante invade mi casa. No me siento nada bien, siento que mi cabeza va a explotar, no puedo controlar mi ira, mi cerebro no funciona y mi corazón tampoco. Hoy maltraté a un señor que pedía limosna, lo empujé hacia la calle y no se si se habrá lastimado. En este instante me propongo no volver a maltratarlo -tampoco maltrataré a ninguna persona sin recursos suficientes que este pidiendo ayuda y que sea amable al mismo tiempo-.
Últimamente, mis pesadillas están siendo más fuertes. A pesar de muchas cosas que pasaron en mi vida de detective, cosas violentas, brutas y en muchos casos letales que poco lograron asustarme, estas pesadillas lograron sacarme de quicio y si por alguna razón mis sueños intentan decirme algo, debo estar precavido.
Si sigo siendo así de negativo contigo tú te volverás un completo pesimista, así que te contaré las buenas noticias, literalmente, de cómo ocurrieron.
Me desperté a las cinco con el fuerte ruido de la puerta de mi casa cerrándose. Cuando fui a abrir encontré a una señora gritando desaforadamente con los pelos rizados, la cara totalmente pálida, una rodaja de pepino colgada de sus enormes cachetes y las rodillas cubiertas de barro. Su vestido -si es que eso era lo que llevaba puesto- tenía media manga rota. Lo que seguramente era un moño, estaba colgado de una de sus enormes y enredadas colas de caballo atadas con una cinta de un color extravagante y todo el pecho manchado con café, además de una tostada con manteca y mermelada de frutilla pegada en uno de sus brazos. Tranquilamente, la invité a pasar, le entregué una toalla y un vestido que tenía guardado para estas ocasiones. Luego de ponérselo, le pregunté si quería algo y de un momento a otro me vi empujado hacia mi sillón. Rápidamente ella empezó a hablar de un montón de cosas, a tanta velocidad que parecía que lo hacia en otro idioma. Me levanté, le tapé la boca con el dedo índice y empecé el dialogo.
-Me imagino que por la apariencia con la que interrumpió mi siesta matutina, usted es ama de llaves y su patrona le ha dicho que venga hasta aquí para decirme que su esposo está en un grave peligro...
Esto fue lo que empezó un breve pero muy interesante diálogo.
-Mi ama me dijo que el señor Srunget, mi patrón, está enfermo. Yo le pregunté si quería que llamara a un doctor, pero ella me dijo que en lugar de eso lo llamara a usted, y aquí me tiene.
Lo dijo con tanta claridad que me pareció un caso de lo más interesante así que le propuse irnos en ese instante hasta la casa de sus patrones.
Cuando llegamos a la gran mansión, Carola –el ama de llaves- me pidió un segundo para ir hacia la cocina y tomar un vaso de agua. Aproveché la oportunidad para investigar un poco el lugar. Empecé por el living, que me pareció demasiado grande para tan pocas cosas. Lo único que vi fue un sillón de color naranja fuerte con unas veinte flores dibujadas a la perfección, con trazos largos y delicados de muchos colores rosáceos y anaranjados. Además tenía un gran dragón de color rojo intenso que parecía querer salir del sillón en actitud de devorarme de un solo bocado, para seguir luego apoderándose de todo lo demás en la casa. Lo que más impresionaba era la expresión de sus ojos grandes. Parecía como si acabara de ser lastimado y mirara mas allá, desde su alma, mostrando un fuego prendido, un corazón ardiente, esperanza, perdón... y a la vez todo lo opuesto, venganza, ira, odio.

Unos instantes después de entrar al living, un grito ahogado invadió la casa. Un segundo después vi salir corriendo a Carola desde la cocina hacia las escaleras. La seguí hasta un cuarto que tenía una cama en el centro. Allí no había nadie, pero el grito se continuaba oyendo con total claridad, como si fuera de... un fantasma. De una de las esquinas del cuarto, de pronto apareció una anciana decrépita y en un idioma que parecía japonés le dijo algo que no entendí a Carola. Ésta le contestó y tomándome del brazo me condujo a otra habitación con una gran cama y un hombre acostado sobre ella, que seguramente era el señor Srunget. Carola se acercó y vio si respiraba. Después salió corriendo con la cara tapada por sus manos. Me acerqué para ver si estaba muerto.
La anciana apareció detrás de mí y me echó de la casa, diciéndome que me fuera y no volviera, poniéndome en la mano un extraño objeto que me pareció una lupa decorada con un estilo chino de colores oscuros, con carabelas espectrales en todas partes.
En este momento me venció el sueño. Sigo mañana.
Buenas noches

Octubre 29, 1923

Las cosas van de mal en peor. Lo que me pasó en estos últimos días fue para morirse. De hecho, en estos momentos me persigue la muerte. Seguramente, recordarás esa lupa tan extraña que hace un par de días me dio la anciana cuando me echó de su casa. Pues de acuerdo con muchos monjes chinos es la lupa de la muerte. Tiene el poder de matar a cualquiera que mire por ella... y seguramente es la causa de la muerte del señor Srunget. Y aunque yo sea precavido, este caso puede ser una excepción en la que no logre salir con vida. Cuando anoche miré por la lupa, toda mi vida y mis pensamientos se juntaron y formaron algo muy grande... todo un sentimiento de oscuridad empezó a brotar de la lupa convirtiéndose en un espectro. Y sorprendentemente, al mismo tiempo que apareció el espectro, también tuve una sensación suave y placentera que salió de mi boca y al instante otro sentimiento oscuro que se apoderó de mi y me convirtió en un monstruo. Ahora, siento que lo bueno en mi ya ha sido consumido. Lo que queda es apenas un microbio de lo que era antes. Y si el destino me indica que tenga que seguir así, preferiría morir. Acabaría con mi miserable corazón y luego se lo daría al perro de comida. Si, se que me he vuelto loco. Si crees que un entupido pedazo de papel como tú me dirá que no lo haga, estás equivocado. Seguiré mi destino. Moriré un 29 de octubre. Nadie se enterará y lo disfrutaré. Querido diario... ya no le tengo miedo a la muerte, sino a la vida y a lo que queda de mí. Lo único que me haría cambiar de opinion, sería la voz de mi conciencia. Pero ella murió y sólo quedo yo y mi cuerpo. Ya no tengo esa estúpida alma de buen corazón. Sólo tengo un hueco transparente que está por volverse rojo y sucio. Y ahora lo único que me queda es traspasar mi cuerpo con este artefacto metálico de gran filo. Que sea un loco no significa que no sea educado, así que adiós para siempre querido diario.

Diario de Paris del 29 de noviembre de 1923


Hoy en la calle Morgue, la señora Carola del Carmen encontró a José Pujol acostado en su cama, atravesado con un cuchillo en la mitad del pecho. Los médicos de la policía dijeron que murió hace al menos un mes, asesinado por algún delincuente. No obstante, el doctor Juan de Serenta afirmó que el hombre se suicidó. Ninguna de las teorías pudo confirmarse, ya que se encontró una breve nota inconclusa cerca del cadáver, en la que podía leerse lo siguiente: “Me he visto obligado a hacer esto, pero la verdadera causa de mi muerte es...”.


lunes, 17 de diciembre de 2007

TALLER LITERARIO A ORILLAS DE LA MAR

La diosa Palabra, o búfala, o leona
sólo visita a los que ama.
Juan Gelman

Casi no es necesario agregar nada. Los textos que escribieron los pibes del taller de Antonia Zaragoza hablan por sí mismos. De la coordinadora y su fina sensibilidad de poeta y de lo que la mismísima poesía con su efecto “levadura” como a mí me gusta decir, está haciendo en las vidas de los chicos.

Brevedad, hondura, humor, regalan a los lectores estos “pescadores de la palabra”, que se animan a que suene, a que diga, a que llamee en los textos.

Mirta Colangelo



Hubo una primera vez, un zarpar en aguas desconocidas con tripulantes que creyeron en el ritmo. Así en 1996 comenzó el taller literario en Monte Hermoso. Durante estos años de navegación yo vengo a ser algo así como el capitán. Somos náufragos de la palabra, muchas de ellas se hundieron para que lo mejor pueda salir a flote. Salvarse. Sobrevivientes de la misma, como dice Gianni Rodari, por el sentido liberador que puede llegar a tener. Hay una geografía que venimos dibujando en el mapa a bordo de una embarcación cargada de propuestas, juegos, lecturas, en el ámbito de la biblioteca. Nos hicimos pescadores, al decir de Fernando Pessoa, “porque el poeta es uno de ellos, un pescador no de peces, sino de pescados vivos: entendámonos, de peces que pueden vivir después de pescados.”

Los diarios de viaje son diversos:

Juanita y Lucía llevan prolijos cuadernos.
Amparo tiene cuaderno, pero no es raro que escriba en papelitos.
Manuel pregunta todas las mañanas -¿hoy hay taller?
Lucía B. quiere dejar la escuela y tener todos los días taller literario.

Aquí va el mapa de ruta.
Leven anclas y a zarpar!

María Antonia Zaragoza
Coordinadora Taller Literario Municipal

Aquí estamos en la Plaza.
Trabajamos con el Comelibros de Comoto (libros-álbum del eclipse). Les propuse
reescribir la primera parte e inventar un final.

El Sr. B se lo pasaba comiendo libros. De tanto comer se le mancharon las camisas con
letras.
El Sr. B las lavó y se fue a descansar.
El Sr. B vio que sus camisas estaban limpias.
Las letras se fueron volando a la biblioteca y formaron nuevos libros.

Manuel Retamozo, 6 años.

Sobre el libro ¿Has visto? De Istvansch

La vaquita de san Antonio se esconde detrás de la cereza. Los ojos del conejo la están
mirando.

¿Has visto a la vaquita de san Antonio roja
escondida detrás de las cerezas rojas
porque los ojos rojos del conejo la están mirando?

Las hormigas
salpicadas con tinta china
marchan en la noche de los murciélagos.
La luna duerme sobre una nube de algodón alumbrando al oso polar que se baña en
espuma.

¿Has visto a la luna blanca
durmiendo sobre la nube blanca
de algodón blanco
alumbrando al oso polar blanco
que se baña en espuma blanca?

Lucía Retamozo, 10 años


¿Has visto en un zoológico unos flamencos rosas
mirando a las garzas rosas
que miran las flores rosas?

¿Y a la pantera rosa
que comía bajo el cielo rosa?

Juana Rusconi, 6 años

Con El colectivo fantasma de Ricardo Mariño, preparamos algunos epitafios. (Creación
grupal)

Corría todo el tiempo
Carmina Prietos
ahora descansa aquí
con los pies quietos.
Siempre sonriente
Rodríguez, Valeria
yace en esta tumba
ahora está seria.
Era tan olvidadiza
Lorena de Lucía
murió hace poco
no se acuerda el día.
Dolores Carula
le temía a la muerte
yace en esta tumba
no tuvo suerte.
Desafinaba en el coro
Juan Bogado
ahora yace aquí
al fin se ha callado.


Un día buscamos palabras en los títulos de los libros de la biblioteca, las pusimos en un
arcón como si fuera un tesoro. Los chicos las iban sacando y armando poemas breves.


Breves

el poder:
un mural
en el desierto
los delfines
tienen luz
en sus ojos
la dama de los peces
abre la puerta
de su mirada
las huellas
de los ángeles
marcan el sol
los caminos negros de la poesía
son fieles lobos
el pasado:
un revuelo de hojas

Amparo Luna Leoz, 9 años


Las luciérnagas habitan
en las manos de los árboles.
En el invierno de la vida
los lobos
se abrigan con joyas.


Macarena Molina Rodríguez, 11 años


En los juegos de la noche
las sombras parecen espejos.

Lucía Retamozo, 10 años

“Persigo algunas palabras... Son tan hermosas que las quiero poner todas en mi
poema” Pablo Neruda.


¿Qué palabras querés poner en tu poema?
Lucía eligió: laberinto, sueños, espejo. Y escribió:

Laberintos

Amo los laberintos donde la gente se pierde. Pero no me gustan los comunes y corrientes, sí los grandes en los que se pierden hasta los sueños. Prefiero los blancos y negros a cuadros como un ajedrez. Esos laberintos que cuando llueve no necesitás paraguas porque hasta las gotas se pierden en esas paredes que se mueven como un
caleidoscopio. Laberintos que parecen espejos. Laberintos en los que no existe el agua y hay vida.

Lucía Retamozo, 10 años


Amalia y el pegaso

A Amalia le gustaban más los libros de cuentos que los deberes. Una tarde antes de hacer sus tareas se fue a su biblioteca y cuando abrió el cuento del caballo alado inmediatamente entró por su ventana un colorido pegaso con noticias de cuentos todavía no publicados. Salieron los dos volando. A Amalia le esperaba el sueño de su vida. Llegaron a un mundo donde habitaban bellas criaturas. Ella bajó del pegaso y éste salió volando. La niña corrió a ver esos libros. Tapas, lomos, títulos, dibujos. Amalia imaginaba historias: principios, conflictos, finales. Se convertía en duende, hada, gnomo, princesa, bruja, fantasma, gigante, entre otros. En el justo momento en que era un hada y con su varita mágica estaba salvando a la princesa de que el ogro no la degollara…
-¡Amaaaaaaaaaaalia!!!!!!, vení a tomar la sooooopa!!!!! Subió a su caballo alado y volvió a su casa. Mamá la esperaba con la cena y una carpeta abierta con muchos deberes para completar.

Amparo Luna Leoz, 9 años


Una flota de barquitos
como la cola de un canguro
como una liana
como un collar de colores
como el cuello de una jirafa
como dos trenzas
¿Qué haría en un barquito de papel?
Mirar el mar desde el borde y tocarlo con los dedos

Juana Rusconi, 6 años


Joaquín y el agua

I La tarde que Joaquín pintó el agua

Joaquín se asoma a la ventana y se queda mirando cómo la lluvia salpica el
patio.
-¡La tormenta está prendida! -le dice a su mamá. Ven un rayo dibujar un río
en el cielo.
-¡Voy a pintar la tormenta! –dice.
Sale corriendo a buscar
hojas
pinceles
acuarelas
las trae a la mesita del living.
Mamá le alcanza dos vasos con agua.
Joaquín moja el pincel
moja celeste
revuelve
pinta celeste
más agua
más celeste
olas
viento
peces
sal.
Le pide a su mamá un papel glasé.
-¿No pintás más?
-No, quiero hacer un barquito.
La mamá trae los papeles,
-Uno azul quiero.
Con sus dedos de tres años dobla el papel por la mitad, puntita con puntita,
como le enseñó la señorita Lili.
Después otra vez por la mitad.
-¿Y ahora?
Mamá le ayuda:
tres puntas para un lado
una para el otro
mete el dedo en el triángulo
como si fuera el bonete de un títere.
Se lo muestra y lo aplasta.
-¡Ya estamos listos para tirar de las puntas! –dice.
Aparecen proa y popa con una vela que brilla. El casco es blanco.
Joaquín prueba el barco sobre el mar de acuarela
el barco flota
se cuelga del borde
de un salto trepa
sube
entra
se sienta.
Tiene brújula y timón, chaleco salvavidas y catalejo, flotadores, espejo,
ancla, remos, bengalas y boyas.
Se acerca un barco pirata.
Pasan delfines como los de Mundo Marino.
Pero él se distrae, asombrado porque esas olas tienen bigotes. Estira el
dedo para tocarlas. Se moja una mano, la otra y la panza apoyada en el
borde del bote, también se la moja. La espuma empieza a volar. Ahora se
chupa los dedos, gusto a ensalada tienen, le gusta, chupa más.
Se balancea y canta:
“la mar estaba serena
serena estaba la mar…”
Toma el catalejo y mira el horizonte de la ventana: un rayo de sol baja por el
tobogán.
-¡Mamá! ya se apagó la tormenta, ¿me das otro papel?
Los dos se abrigan hasta las orejas y se van con el sobre de papeles al
cordón de la vereda.
De las manos de la mamá nacen barcos como mariposas.
Zarpa una flota de colores como una cadena de guirnaldas.
-¿Nos subimos? -pregunta Joaquín.
-¡Nos subimos! -contesta su mamá.

II Barcos en la acuarela

Joaquín y su mamá navegan en un barquito de papel bordeando el cordón
de la vereda.
Cuando pasan por la casa de Sofía la invitan a subir. Sofía busca las patas
de rana y las antiparras que le dejaron los reyes.
-¡Allá vooooooyyyyyyyy!
Suben también otros amigos del barrio:
Maxi y Lucas
el otro Joaquín
Marcos y Leticia
Anita
Mariano y Carlitos, los hijos del pescador que sabe muuuuucho de barcos.
Algunos van parados, saltan, se tambalean.
Comen pasas y cereales y de sus bocas salen risas, suspiros y canciones.
Son unos cuantos que parecen muchos más.
Los barcos los llevan
los llevan
y ellos se dejan llevar.
En Monte Hermoso
había un marinero
que con sus remos
navegaba ligero.
Esa tarde gastan los deseos de navegar.
Conocen:
la Cascada de la Esquina
y los Rápidos de la Cuneta
Todo se vuelve oscuro en la Alcantarilla del Centro.
Juegan a salpicarse con los remos, con las patas de rana. Se tiran las
boyas y los flotadores. Los chalecos naranjas mojados como peces.
Llegan al arroyo. Los árboles vestidos se miran en el espejo y sus hojas
como papeles libres hacen la plancha en plena corriente.
Las siguen.
En el aire hay música de voces y silencio de tarde recién lavada, de arroyo
en flor.
Sobre el agua baila el sol y la flota de barcos de colores dibuja olas que se
abren hasta la orilla.
En Monte Hermoso
había un marinero
que con sus remos
navegaba ligero.
-¡Miren! –dice Joaquín con los ojos asomados al catalejo- allá se ve el mar.
Marcos y Leticia le hacen sombra a los ojos con la palma de la mano.
-¡Lo lo gramos! ¡lo lo gramos! –cantan a coro y se abrazan. Siempre habían
soñado con llegar al mar navegando por el arroyo.
-¡Es la booooca! –dice Mariano- te acordás Carlitos que papá nos trajo un
día.
-¡Síííííí! Cuando pescamos el lenguado.
Anita salta en el barco agarrada del timón. No puede creer que estén
llegando a la desembocadura.
Maxi, Lucas y el otro Joaquín anclan el bote y se zambullen con sus
salvavidas. Quieren llegar nadando.
La mamá de Joaquín ve que el mar está cerca.
Hoy parece un cuadro pintado con acuarelas sobre una hoja en la mesita
del living.

María Antonia Zaragoza

Aquí los chicos del taller pintan el cuento
También escuchamos cómo cantan las hormigas en el libro La hormiga que
canta de Laura Devetach, ilustrado por Juan Lima.

Con el lápiz de las patas
con su pétalo
su mástil
las hormigas hacen mapas.
Viene el viento
se los barre.
Viene el agua
se los borra.
Chimichurri chimichurri
cantan y cantan
quémeimporta quémeimporta
cantan y cantan
pata con pata con pata
una tras
otra
desparramadas
despatarradas
cantan y cantan y cantan.

Laura Devetach

Las hormigas van
marchando en filitas ellas van
la chiqui es colorada
y cantando todas van
tiqui
tiqui
tiqui
tiqui
tiqui
las hormigas
por su camino van.

Juana Rusconi, 6 años

Cocodrilo que duerme...

Había una vez un cocodrilo que tenía la costumbre de comerse el final de los cuentos. Los chicos encontrábamos todas las historias sin resolver y mi maestra se volvía loca cuando quería enseñarnos introducción, nudo y desenlace. El cocodrilo volaba de libro en libro como un picaflor y con su bocaza le devoraba la última hoja. Los chicos pedimos justicia leyendo cuentos en la plaza y todos lo salieron a buscar. La
bibliotecaria lo encontró, estaba dormido detrás de una estantería. Se asomó despacito y vio que tenía letras sobre el cuerpo. Los chicos trajimos lupas, lápices, anotadores y copiamos los textos escritos en sus escamas.
Cuando el cocodrilo despertó ya habíamos devuelto a los cuentos sus finales.

Amparo Leoz, 9 años

lunes, 26 de noviembre de 2007

LA MAR DE CUENTOS: TALLER LITERARIO DE LA EPB DE LA UNS

Juan Cruz Aispuro, poema visual


En la EPB Ezequiel Martínez Estrada de la UNS, de Bahía Blanca, funcionan, en horarios complementarios de las clases regulares, distintos tipos de talleres. Yo coordiné entre los años el 2004 y el 2006 el taller literario La mar de cuentos.
Este espacio se constituyó para los niños de 4to, 5to y 6to año que participaron, como un lugar placentero de expresión y creación en el que hubo un cruce con la plástica.
Mi propuesta de trabajo no difiere de la descripta para el taller Cuentos con sol: leer literatura para paladear la palabra, para descubrir formas de hacer de los creadores, sin importar demasiado la temporalidad de los textos. Hubo cabida para Lorca y Prevert, para Devetach y Montes, para Quiroga y los mitos y para tantos más.
Probar y experimentar con la escritura. A veces en forma colectiva o grupal, otras de manera personalísima. Y celebrar, siempre celebrar, los descubrimientos, las aleaciones originales, las podas necesarias, los silencios.
Como un gigantesco caleidoscopio, como una dialéctica de espejos, los textos crecieron en el disfrute de los pibes al poder decir, escribir y compartir sus producciones.
Éstas son algunas del ciclo 2006
Mirta Colangelo



QUÉ COSA, LOS LIBROS...



Hay libros de agua
donde uno puede navegar
hacia lo profundo de cada uno.
Hay libros de aire
que nos empujan
al mundo de la literatura.
Hay libros de tierra
por los que uno puede caminar
hacia el futuro.
Hay libros de fuego
que nos protegen
del miedo literario.



Juan Cruz





Hay libros de agua
donde uno puede navegar
sobre los sueños.
Hay libros de aire
que nos empujan
al amor intenso.
Hay libros de tierra
donde uno puede
explorar tesoros.
Hay libros de fuego
que nos protegen
de la maldad de la realidad.



Dante





DOS MIRADAS DE LOS CHICOS SOBRE
EL LORO PELADO DE HORACIO QUIROGA



1) La selva



La selva
Ruidos exóticos
Rugidos, chillidos y cantos
Mucha humedad
Tierra roja
Árboles gigantes de abundante verdor
Animales en libertad
El lugar donde se cobijó el loro
Hueco del eucalipto
Un loro pelado!!!!
Ausencia de plumas
Oscuridad y murciélagos
Telarañas gigantes
Tristeza presente
Fastidiosos mosquitos chupasangre
Oculto refugio
Soledad.



(Estos textos los armaron en grupo)





VEO VEO en el patio de la escuela
Rayuelas que van de la tierra al cielo.
Una baldosa que parece un tablero de ajedrez





Juan Manuel





Veo un pino
con ramas como agujas
Patio olvidado
patio con telarañas





Jaime




RAMÓN se asoma a la ventana
y ve:


Dibujos que cobran vida.
Y FACUNDO dice que hay:
Vereditas angostas y rayadas.
JAIME descubre:
Un pino con ramas como agujas.
JOAQUÍN ve:
El antiguo edificio donde vivía antes
y le da risa.
Y JUAN CRUZ afirma que hay:
Un aro que mete dobles y
Graffitis de cuarta.





CUANDO UNA COPLA SE CONVIERTE EN ADIVINANZA
PARA LOS QUE SABEN MITOLOGÍA


Es el dios más poderoso
que en el Olimpo habita
él se enoja y manda rayos
y ama a mujeres bonitas.


(Zeus)





Esposa de Zeus, HERA,
y era toda una mujer
protegía a las familias
del mañana y del ayer


(Hera)


Regaba los pensamientos
y hacía pensar bien
afinaba los cerebros
como punta de alfiler.
(Atenea)



Logró escaparse de Circe
y a Polifemo venció
tenía tres sobrenombres
y hasta su isla llegó.
(Ulises)



Le dio un hilo y una espada
a Teseo, el vencedor,
lo esperó entre la gente
y al salir lo abrazó.


(Ariadna)


Éstas las armaron entre todos


Julián Vega escribió:



Comía catorce chicos
en medio del laberinto.
Con su cabeza de toro
no era feo ni era lindo.
(El Minotauro)



COSAS QUE SE VEN EN EL MEDIO DE LA MAR



En el medio de la mar
suspiraba un coatí
y en el suspiro decía:
¡ay! me rompí la nariz.



Ramón





En el medio de la mar
suspiraba una gallina
y en el suspiro decía:
¡qué lindo es ser azulina!



Jaime



En el medio de la mar
suspiraba una serpiente
y en el suspiro decía:
¡¡¡adónde perdí los lentes!!!.



Facundo



¡QUIÉN TIENE QUIÉN TUVIERA!
Quién tuviera la suerte
de un arañón
se come siete moscas
de un mordiscón.
Quién tuviera la suerte
de un sapo verde
que salta por el patio
y no se pierde



Milagros





Miramos una imagen, juntamos palabras y escribimos
El silencio, muy callado, va caminado en puntas de pie.
Crecen las sombras como plantas al nacer,
Las quebraduras parecen comenzar en la profundidad de la tierra.
La arena vuela, vuela, sin saber adónde va.
No hay salpicaduras del río zigzagueante.
Todo parece empezar en el fondo del mar donde las sirenas cantan y vive la música.


Milagros





Las paredes amarillas exploran el moho.
Unas curvas dibujan las estelas del mar.
El tiempo se acaba como el dorado el sol.
Piedras que caen piedras que se van al río enojadas.,
No hay tigres ni leones que beban en las aguas.
Todo es rápido y cansador



Franco





La cueva se siente rodeada por el calor de la montaña.
El silencio vuela arrastrando su callada estela por las grietas.
Suben las sombras por la alta pared.
Las ondulaciones se acomodan cómodamente en el verde moho.
Todo parece un paisaje sombrío.



Julián





La oscuridad dibuja sobre las paredes rocosas.
No se siente ni el ruido del viento pasando entre ellas.
El violeta nos espía calladito.
Silenciosa el agua del río choca entre los pies de la montaña
Todo parece una imagen del fondo del mar.



Lucía





HOY ES EL GRAN DÍA




Hoy es el gran día
viajo hacia la profundidad
Y hacia la profundidad
se llega con coraje cívico
sin pasaje y sin ropaje...


Victoria





Hoy es el gran día
viajo hacia el horizonte
y hacia el horizonte
se llega con entusiasmo
sin ropa
y sin boleto...



Brenda





Hoy es el gran día
me voy lejos
lejos se va sólo en botella
en botella desnuda
No se sabe el destino...



Renata





Hoy es el gran día
viajo hacia la orilla del mar
y hacia la orilla del mar
se llega con paciencia
sin miedo y sin tristeza.
Dos cosas son ciertas en este viaje:
me voy a resfriar
y voy a hacer nuevos amigos.



Juana







RECUERDOS




Recuerdo la voz de mis papás cuando me recibían en la bajadita de Zapiola.
Sonaba a chupetín de limón o a helado de dulce de leche.
Después llegaba el chuik de los besos y la entrada a mi casa.




María Abril Usabiaga




¿CUÁL ES, CUÁL SERÁ?




¿Cuál es el secreto
de los paraísos
florcitas violeta
jugando en el piso?
¿Cuál es la pregunta
de los carpinteros
picos puntiagudos
y siempre viajeros?
¿Cuál será el pedido
del viento que sopla?
Qué no lo molesten
cuando rima coplas
¿Cuál es el misterio
del río corriendo
que alisa las piedras
y las va puliendo?
¿Cuál es la respuesta
que da la mañana
a los verdes sauces
que ve en la ventana?




Valentina




Y Brenda y Julia se preguntan




¿Cuál es la pregunta
de las golondrinas
que pasan volando
sobre las cornisas?
¿Cuál será la sombra
de mi amado oscuro
que espía mis noches
y no está seguro?




COPLERÍO DE AMOR




Si me escribís con un lápiz
te escribo con lapicera
si me escribís con un beso
te amaré la vida entera



Renata




Me enamoró tu palabra
me enamoró tu canción
me enamoraron tus ojos
en un día de pasión




Juan Manuel




Te encontré jugando
con muchos amigos
te miré a los ojos
y te dije lindo




Victoria




Hoy descubrí que te quiero
no sé de dónde salió
¿Habrá sido por tus ojos
que se parecen al sol?




Juan Cruz




Dicen que las vacas vuelan
pero yo nunca las vi
será porque ando dormido
soñando y pensando en ti.




Santiago




En la orillita del mar
tu nombre escribí en la arena
se lo llevaron las olas
¡ay qué pena, ay qué pena!




Valentina




Si me escribís una carta
se me enciende la ilusión
de que siempre estemos juntos
en el juego del amor




Facundo




El agua es un espejito
donde se miran mis ojos
tus ojos me dicen cosas
como un espejo amoroso




Julia




Si pasás por mi vereda
pasás por mi corazón
ángeles veo en tu boca
mientras escucho tu voz




Lucas






Como el agua clara
es mi amor por vos
durará por siempre
aunque tenga tos




Brenda






Cuando yo pienso en tus ojos
solamente pienso en vos
tengo ganas de encontrarte
y contarte cómo soy




Florencia




Julia y Brenda juegan a intercambiar cartas un poco raras




Mago maldito, macetudo:
Me mandé mucho mojito mientras me mojaba, majestad magnífica. Mi mamá me mandó muchas manzanas. Me manché mis manos, me maltrataron mientras me miraban. Manotié mi mundo, manosié mis medias. Mañana madrugo.
Muchos mimos
Mikey Mouse
Bandido barbudo:
¿Bebiste buena bebida bienaventurado, buscando bergantín? ¿Barajaste bananas? ¿Buscaste bombachas? ¿Boxeaste bostezando? ¿Bailaste bronceado?
¿Bromeaste buen bromista?
Brisa burlesca, bruta, brama.
Buaaaaaa, bostezo,
Beso boquita
Bah, bah, bah.
Bugss Bunny
Debajo de la tierra
raíces enredadas
claritas
crecen
buscando el agua.
Las lombrices les hacen cosquillas.
y ellas se ríen
sacudiendo sus cabelleras peludas



Brenda




Encima de una piedra gastada
un grillo verde
de canto agudo
duerme
las alas acurrucadas.
El viento lo hipnotiza
y se lleva su canto
lejos.




Julia




Dentro del mar
Sobre el agua
el lobo marino
amarronado
duerme.
Usa la corriente
como sábana
y se mece con las olas saladas
Valentina
Debajo de un sauce
dos pájaros enamorados
sienten
buscan
a su ser igualado.
Los miro
y me sorprenden
con su silencio




Renata




Y AL FINAL ESTA HISTORIA DE UN VIAJE MUY PARTICULAR.



La escribió Santiago




La vaca por dentro es muy extraña.
Lo sé porque yo entré en ella.
Al entrar me di cuenta que yo era un microscopio.
Fui metiéndome en su cuerpo y aparecieron microbios malvados.
No me dejaban pasar.
Esperé la noche y pasé.
Me fui al estómago y allí era todo verde, puro pasto.
Me metí por un túnel extraño que me llevaba directamente
A la boca y ella, la vaca, estaba masticando más pasto.
De allí, me fui a una oreja y salí despedido.
Alguno me agarró y me llevó directamente a descartarme
A un ácido donde no pude escapar
Terminé destruido.




Los chicos son:




Lucía Christensen 9 años
Milagros Oliva Torre 10 años
Bruno Ponce 9 años
Julián Vega 10 años
Franco Lange 10 años
María Abril Usabiaga 9 años
Juana Casali 9 años
Valentina Carozzi 11 años
Victoria Zaina 11 años
Renata Méndez Isla 11 años
Brenda De Marco 11 años
Julia Pierini 11 años
Juan Cruz Aispuro 11 años
Lucas Ruiz 11 años
Joaquín Botta 11 años
Juan Manuel Nardi 11 años
Facundo Rey Saravia 11 años
Florencia Henríquez 11 años
Santiago Carozzi 11 años
Ramón Zandarín 11 años
Dante Sofía 11 años
Jaime Pujol Iommmi 11 años

domingo, 25 de noviembre de 2007

COMER ESTRELLAS


Este relato lo escribió Laura Forchetti. Habla de su pequeño hijo Victorio y de un suceso maravilloso que compartieron en familia: ¡comieron estrellas y se iluminaron por dentro!.

Mirta Colangelo


Cosas de las poesía.

Hoy Victorio nos dio a comer estrellas.
Imaginamos que después, al apagar las luces de casa, mientras durmiéramos, nuestros cuerpos brillarían en la oscuridad, nuestras panzas como luciérnagas.
Victorio mismo había hecho las estrellas, con masa de pizza que amasaba su papá.
-¿Me das un pedacito?
Y ese pedacito fue tortuga de mar, fue pez y finalmente, cielo.
-Quiero hacer la Cruz del Sur.
-Y dale!
-También quiero hacer muchas estrellas.
Llenó el molde de bolitas de masa de levadura y la Cruz del Sur al centro.
Las pintamos con huevo y azúcar para que brillen.
Parados frente a la puerta del horno, esperamos verlas aparecer como si fuera la noche y echáramos la cabeza hacia atrás, hasta que corran las nubes y entonces, ahí, las estrellas.
Hemos horneado corazones, corderitos para pascua, libros, osos, canchas de fútbol, pero nunca estrellas hasta ahora.
Esta noche Victorio nos sirvió estrellas en un plato.
Las agarrábamos con la punta de los dedos y las comíamos de a una, entre deseo y deseo.
Y yo pensé en la panera de Cortázar, te acordás:
de golpe el cielo se pone fabulosamente hermoso, las estrellas se meten en esa panera, uno podría pelarlas y comérselas
Pensé en el misterio de la poesía que se multiplica como peces para alimentarnos y hoy es este niño que salta las casillas de la rayuela con una piedra azul en la mano.

Laura Forchetti


Monte Hermoso, 17 de noviembre de 2007

jueves, 18 de octubre de 2007

"NO PARA QUE TODOS SEAN ARTISTAS, SINO PARA QUE NADIE SEA ESCLAVO..."
















“El día transcurre en el cielo, no entre los hombres. La tierra, espejo de la luz celestial, es la morada de los niños. Es preciso aprender la lengua infantil para estudiar con fundamento las ópticas sublimes”
César Aira



Laura Forchetti latiendo en palabras.
y los pibes floreciendo entre el aroma del pastito nuevo.


“La poesía es un hada bellísima, fanática y feroz, puesta sobre la tierra exclusivamente para salvar el amor humano y todos los amores.”
Francisco de Madariaga



Una lectura más que deliciosa es la que ofrecen estos textos creados por un grupo de chicos que viven en el campo. Claro que quien les abre las puertas para encontrarse con las palabras y usarlas y abusarlas en una poeta: Laura Forchetti.
Ella dice respecto a su trabajo:


Una escuela a orillas del campo:
Taller literario en la Escuela N° 2 de Aparicio.



Estuve en el 2006, de mayo a noviembre. Leímos cuentos, escribimos poemas, adivinamos adivinanzas, inventamos animales y fantasías, nos contamos los sueños , mentimos y antes de terminar el año, armamos un libro: Luna llena, para no olvidarnos.
Estuve en el 2006 y este año me invitaron a volver.
La misma alegría perfumada de verdes, la misma suspensión del tiempo en la tarde de Aparicio.
Volví un martes y bajé del auto al canto de: li-te-ra-tu-ra, li-te-ra-tu-ra. Nunca me vivaron al llegar a un lugar, jamás imaginé ser vivada por un grupo de chicos al son de li-te-ra-tu-ra.
Y entonces la palabra difícil, el tedio y el prejuicio, se desarman. Se vuelven juego, hinchada de cancha de tierra, grito de gol.
En la escuela también se puede ser feliz, maestros y chicos.
Soy feliz cada martes cuando llego y los voy nombrando uno por uno y miro ese paisaje que se me ha hecho costumbre: la escuela blanca y azul, el patio rodeado de eucaliptus y pinos, un olivo, una manzana enana y todos los pájaros.
En esa escuela que navega por el mar interminable de la llanura y el silencio, intentamos una vez más tomar la palabra. Desarmarla hasta el hueso y volver a traerla recién nacida, vestida de fiesta.
Escribir/ leer poesía con el guardapolvo puesto todavía me parece un desafío.
Leer/ escribir porque sí, no clase de lengua, no planes ni contenidos programáticos, puro goce, pura libertad, a ver qué pasa.
Y pasa.
Moverse entre las palabras, devorarlas y querer más.
Pelearse por ser el primero en leer; que queme el deseo de contar una historia.
Disponerse a ver qué libro sale de mi bolso, qué sonidos, colores.
Probar la escritura como una golosina.
Cada uno dueño de su camino y su cuaderno. No corrijo, no hay notas.
Sólo propongo y escucho y pido que escuchen; celebro e intento que ellos también celebren: el humor, la imagen poética, el detalle mínimo, la sorpresa.
Pruebo, probamos juntos. Vamos más arriba con las lecturas, o tal vez más abajo, más profundo. Riesgo y misterio. Podemos equivocarnos, no entender, aburrirnos.
Todo eso se necesita para finalmente ceder a los libros, a la palabra: abrir los sentidos, dejarse llevar por el agua de la poesía y las historias, flotar en el ritmo del que cuenta, canta. Descubrir el placer en la quietud plagada de aventuras de las páginas impresas.
Y después alzar la propia voz como una bandera del corazón y el pensamiento.
La voz de los chicos que hablan de su propio mundo: los caballos en todos sus pelajes, los pequeños animales que hacen cuevas en la tierra, el tractor, la cosecha, la lluvia que cierra caminos, los perros que duermen a la puerta de casa, el amor que empieza, el miedo y el secreto.
Que estas cosas pasen en la escuela pública, con el guardapolvo blanco puesto, agrega esperanza. Que sean todos los que se sienten a la ronda de las buenas palabras. No para que todos sean artistas, sino para que nadie sea esclavo, insistiendo una vez más, otra vez porque todavía no ha sido suficiente, con la cita de Gianni Rodari.
Los chicos me esperan cada martes con alegría. No necesito más que eso para sostener mi fe en el poder de la palabra como juguete y herramienta, puente, conocimiento y salvación.
No necesito más, aunque si me sobra un ratito, me gusta sentarme al sol en el patio de la escuela y respirar el aire antiguo de la pampa.

Notita al pie:


Aparicio es una localidad rural, en el km. 530 de la Ruta 3. En el pueblo viven alrededor de 170 personas. Cuenta con una escuela de educación básica: la Escuela N° 2 Hipólito Yrigoyen, con una matrícula de unos 30 alumnos. Y el Jardín de Infantes N° 905, al que concurren unos 12 niños.
Casi todas las familias viven en la zona rural.
El taller literario que allí coordino depende de la Municipalidad de Coronel Dorrego.


Jugamos con ¿Has Visto?, el libro de Istvansch

Verde:

un montón de pasto verde
en el pasto verde
donde se esconden
las serpientes verdes
y las ranas verdes.

Luciano Martirena


Azul:


el mar azul y los dedos
muertos de frío
un hombre muerto
un cajón
de ciruelas azules.



Axel Casco




Marrón:


las hojas del otoño
las plazas
las casas
de mi pueblo.


Maxi Arana


Rosa:




una mariposa rosa
posada en una flor rosa
en el jardín rosa
de mi abuela Rosa.



Melanie Fischer


Rojo:

un coche rojo
con una chica roja
con pelo rojo
y los labios rojos.

Wanda Minor


Negro



como un chico negro
en una noche negra
leyendo un libro negro
en su cama negra.

Melisa Casco
Negro

como la noche negra
que asusta a los chicos negros
dentro de una casa negra
arriba de la tierra negra.
¿Lo viste? ¿Realmente lo viste?
Oh! Qué bella idea.
Facundo Campos
¿Has visto un muñeco de nieve blanco
en la plaza blanca con nieve blanca
que tiene un gorro de lana blanca
con guantes y bufanda blanca
con margaritas blancas en el bolsillo
comiendo un helado blanco
de crema blanca?
¿Lo has visto
en la mañana blanca de Aparicio?
Los chicos del jardín y de 1° y 2° después de la nieve del 28 de mayo
Retahíla tropical
En una selva de África tropical
había un río de agua mansa
en el agua un tiburón
en el tiburón un ratón
en el ratón un queso
en el queso un agujero
en el agujero un gusano
el gusano comía
un pedazo de carne.
La carne estaba envenenada
el gusano tenía dolor de panza
y se tragaba el agujero
el agujero se tragaba al queso
el queso al ratón
el ratón al tiburón
y el tiburón al río de agua mansa
para el dolor de panza.



Texto colectivo de los chicos de 3°:



Regalo


le regalo
una luna de caballo
que dispara
por el potrero negro
del cielo.


Matías Pinella


El mar


El mar es como nube celeste.
Un globo de color.
Suena como viento, como cascabeles.
El mar es una cueva donde respira un oso.
Cuando baja la marea,
el mar se queda quietito.
Las olas parecen montañas que caen.
Bailan como pañuelos argentinos.
Agustina Jensen, Santiago Locatti y Matías Menna
Abecedarios como los de Javier Villafañe:
La A asaba árboles en el asador.
La B boca besando ballenas.
La C caía caracoles como cataratas.
La D de dedos diciendo dinosaurios.
La E echaba estrellas en el espacio.
La F florida flor flameaba flamencos fucsias.
.....................................
La R rrrrr!! Rocío rubia rabiosa ratona.
La U una uva uruga ureña.
La V vaca vaquera vivía bebiendo vino.
La W Walter y Wanda wuardaban whisky.
La X ...........? xilofón xilofoneaba.
La Y yo ya yegué yorando.
La Z zorro zapateaba zapatos zanahorias.
Letra por letra, los chicos de 5° y 6°.
Un poema
Hojita de marinero
de cabeza de mosquito.
Mosquito de pico,
tambor de mi corazón.
Mar de arroz
ojos de polvo
y pelo de novia.




Melina Fischer


Lluvias


Me gusta cuando llueve
torrencialmente.
Y cuando se inunda.
Ponerme las botas de goma
para ir a jugar a los charcos.
Me gusta el olor
a tierra mojada.

Fernando Arana


La lluvia cae fuerte en el techo.
Hace charcos en la cuneta.
La lluvia se mete en los agujeros.
La lluvia visita al campo,
al caballo que chapotea.
La lluvia visita a las ovejas,
a los chanchos.
La lluvia visita a mis perros.


Federico Matteucci



La lluvia cae del cielo.
La lluvia moja a la luna.
La lluvia moja los techos de las casas.
La lluvia hace ruido como el viento.
La lluvia hace dibujos en el vidrio.


Sofía Pinella


Si digo agua, beberé?
A.Pizarnik


Si digo noche
se prende la luz.
Si digo oscuridad
se apaga la luz.

Milagros Buffarini

Digo campanita
y la campana de la escuela
se achica como un dedal.
Digo noche
y se agrandan las estrellas.


Jonattan Perrone


La noche quieta siempre.
El día va y viene.
F. García Lorca
El día naranja, la noche suave.
El día soleado, la noche fría.
El día celeste, la noche de estrellas.


Florencia Laplaza


El día naranja y rojo.
La noche fría y calurosa.
El día con sol.
La noche negra.
El día de cielo celeste.
La noche estrellada y fantasmal.



Marianella Arana


Rimas

Este es el cuento de un espejo
que mira lejos.
Este es el cuento de la luna
que nada en la laguna.


Diego Perrone


Este es el cuento
de un marinero
que anda en barco
con un perro ovejero.


Facundo Insua


Galopa, galopa
por el potrero
para que se te vuele
el sombrero.



Tomás Insua


Gallo cantor
canta al salir el sol
para afinar
el acordeón.


Tiago Campos


En el fondo de mi casa
hay un sillón todo limpito.
Lo usa mi papá
para dormir al cachorrito.




Mariana Pinella



El vampiro y los diez hombres




Al fin llegó mi cumpleaños, tocaron a mi puerta y me regalaron una serpiente encantada. Después llegó otro amigo y otra serpiente encantada. Después llegó mi amigo y me regaló un sapo. Después llegaron cinco chicos más y entre todos me regalaron un zombi, con dientes filosos y llenos de sangre que le goteaba, porque recién se había comido diez hombres. Después el zombi vomitó y salió todo: huesos, zapatos, ropa, después el sapo y después la víbora.



Juan Pedro López

lunes, 24 de septiembre de 2007

María Cristina Ramos, poeta de la hondura y la sutileza


MARIA CRISTINA RAMOS

Poeta de la hondura y la sutileza

No hay forma de trabajar con la palabra que no implique el ahondar en el pensamiento. A más riqueza léxica, a más precisión en el armado de una frase, a más rigor en el armado de un texto, equivale un crecimiento en el pensar, y cuando se trata de poesía, equivale a un crecimiento en el sentir, una ampliación del territorio de la sensibilidad.”

María Cristina Ramos

Suele decir que empezó a escribir para chicos cuando los suyos eran pequeños. Y su primer libro fue uno de poemas: “Un sol para tu sombrero”. En realidad hacía mucho que escribía porque también leía mucho y la escritura es para ella una manera de vivir, un espejo que revela cómo uno está plantado frente al mundo.

Es del Sur de Mendoza pero más que las montañas ama el mar. Es como si misteriosamente se sintiera habitada por el mar. Confiesa que entre sus poetas preferidos están Gelman y Pessoa, la Orozco o a la inigualable Marosa, aunque también la seduce la escritura de algunos de los autores más jóvenes. Es Profesora de Literatura y trabaja en capacitación docente. Coordina talleres de lectura y escritura; "durante veinte años para niños, ahora para adultos, solamente".

Escribió cerca de 30 libros para niños, entre poesía y narrativa. Sobre su obra dice la profesora Lidia Blanco:

"La producción de María Cristina Ramos tiene como rasgo fundamental la recreación de la voz y el pensamiento de la infancia. Minuciosa en la elección de la palabra poética, enlaza con hilos sutiles la espontaneidad del habla cotidiana de los niños con la profundidad de su decir poético que levanta vuelo y construye escenarios fantásticos en espacios poco visitados por los habitantes de las grandes ciudades. La naturaleza participa y brinda credibilidad a la narración porque el discurso se nutre de aire fresco, de charquitos, de montañas, de árboles frondosos. Los personajes infantiles andan en libertad, en zapatillas o descalzos, salen y entran de sus casas y sus vidas se traman y destraman alimentándose del paisaje bellísimo del Neuquén. Sus charlas, sus sueños, sus caídas, sus conflictos van naciendo de la naturaleza generosa que les promueve aventuras y edifica el basamento realista del que emerge victorioso el hecho fantástico."

Su poesía con rima y métrica impecables es sutil, leve. En muchos de sus versos aparece el uso del sustantivo con valor adjetivo en aleaciones de honda carga intensiva. Selecciona las palabras cuidadosamente e incorpora un rico espectro de sonoridades, una apelación a la belleza. Hay un equilibrado manejo del humor y un arrimo al versicuento que ejercen una fascinación en los pibes lectores o escuchas.

En el año 2002 creó en Neuquén, donde vive actualmente, la editorial Ruedamares con la intención de editar libros de poesía. Un férreo objetivo que alentó el proyecto y que se ha alcanzado en los libros publicados, fue lograr un equilibrio entre la palabra y la imagen. “Caballo de mar” se titula la colección para primeros lectores y “Pleamar”, que incluye también libros de narrativa, está destinada a adultos

Dice María Cristina en relación a sus intenciones de escritora de poesía:

"...no la tilinguería pintada de rosa, no la pseudoliteratura escrita como en verso cuya vaciedad ofende la disposición para leer que puedan tener los lectores, sino aquella que recupera un sentido especial y subjetivo y diferente de lo que puede proporcionar la literatura en otros géneros. Que queda resonando no sólo por su materialidad fónica sino por la singular lucidez con que ilumina los instantes de la vida, los bordes marginados, el prisma del mundo en la gota de agua"..

Premios y distinciones recibidas

  • Un sol para tu sombrero
    Este libro integró la lista de Honor de la Asociación de Literatura Infantil y Juvenil de la Argentina, -ALIJA- en 1991. Premio Mejores Textos.
  • Azul la cordillera
    Fue destacado en 1996 en la categoria Texto por ALIJA.
  • De barrio somos
    Fue finalista del Premio Latinoamericano de Literatura Infantil y Juvenil Norma - Fundalectura 1997, de Colombia, institución abocada a la promoción y difusión de la literatura para niños y jóvenes.
  • Del amor nacen los ríos
    Integró la Lista de Honor de Alija de 2000, en el rubro Recreación de relatos orales. Tambien, Cuadro de Honor de la Secretaría de Cultura de San Miguel de Tucumán, 1998.
  • Un bosque en cada esquina
    Obtuvo el Premio Nacional Fantasía Infantil 1997,en el rubro Poesía, otorgado por la Fundación Fert, auspiciado por UNICEF, Secretaría de Cultura, Asociación Argentina de Lectura y otras instituciones.

Premio Pregonero*
Obtuvo el Premio Pregonero a Especialista 2002 (12ª. Edición Feria Internacional del Libro de Buenos Aires)


Libros de poesía publicados

Un sol para tu sombrero Libros del Quirquincho 1988.Reedición 1999 Edit. Sudamericana

De papel te espero Edit. Sudamericana- 1995

Un bosque en cada esquina-Edit.Sudamericana 1997

Las sombras del gato- Panamericana Editorial –Colombia

Maíces de silencio Edit. Ruedamares- 2002

La luna lleva un silencio –Edic. Anaya

Algunos libros de narrativa

Cuentos de la buena suerte- Edit.Alfaguara

El árbol de la lluvia- Edit. Alfaguara

Cuentos del bosque- Edit. Santillana

Ruedamares, pirata de la mar bravía – Edit. Norma

De barrio somos- Edit. Norma

Azul la cordillera Edit. Sudamericana

Del amor macen los ríos Edit. Sudamericana

Belisario y el violín- Belisario y los espejos de agua .Edit. Alfaguara

Las lagartijas no vuelan Edit. Sudamericana

El libro de Ratonio Edit.Alfaguara

La rama de azúcar Edit. Santillana

Papelitos Edic. Fondo de Cultura Económico

La secreta sílaba del beso Edit. Ruedamares

Pequeña selección de poemas

“La experiencia de escuchar un poema nos instala otra vez en el ser que recibía la palabra, y con ella el respaldo de una voz, de una cadencia tan cercana al afecto, tan unida a la noción de la propia identidad. La voz que musitaba una cadencia adormecedora, la voz que se tejía en pequeñas intimidades, secretos del vínculo primordial, ese que permite encontrarse en la maravillosa polaridad del yo con otro, del yo que soy yo, gracias al rescate del otro que me reconoce y me acepta. “

María Cristina Ramos

De Maíces de silencio


Caramelo


Este papel que te di

envolvía un caramelo.

Ahora envuelve aire de cielo

con una gaviota en vuelo

y el beso que no te di.

¿Lo ves?

En esta pecera,

uno dos y tres

desfilan dos peces

y otro, no se ve.

¿Será pez de luna

o pez de papel?

Sabanita de agua

dejámelo ver.

Dos peces saludan:

-¿Cómo le va a usted?

Pero yo saludo

al que no se ve.

En esta pecera,

uno dos y tres.

Secreto


Las tortugas pequeñas

no pesan nada,

en el agua se mueven

como las hadas.

Como las hadas y

como las lunas,

vestidas con el claro

tul de la espuma.

Las tortugas pequeñas

saben un paso

suavecito y ligero,

como de raso.

Como de raso y

como de fuga,

que es secreto de baile

de las tortugas.

Es secreto que guardan

bajo la almohada:

las tortugas pequeñas

no pesan nada.

El escarabajo


Sube cuesta arriba

el escarabajo,

por las vereditas

ásperas del árbol.

Se asoma la flor

vestida de gala,

saluda a la abeja

que bebe en su sala,

tropieza en un borde

y se viene abajo.

Sube cuesta arriba

el escarabajo.

De sol


Lavó y enjuagó la alfombra

la abuela hormiga;

agua y espuma en el pelo

y en la barriga.

La puso que se secara

en el cordel;

goterones de agua mansa

caían de él.

Bien seca y asoleada

cuando la entró,

como pétalos caían

gotas de sol.

Mentira


Estaba el sapo cantando:

-Viajaré, yo no sé dónde;

bailaré, yo no sé cuándo.

Estaba el sapo diciendo:

-Algún día en el tranvía,

otro día navegando.

Estaba el sapo mintiendo:

-Este día, volaré.

Entonces, salió volando.


María Cristina Ramos

www.mariacristinaramos.com.ar


Mirta Colangelo