viernes, 23 de febrero de 2007

"LA LECTURA DEL MUNDO PRECEDE SIEMPRE A LA LECTURA DE LA PALABRA Y LA LECTURA DE ÉSTA IMPLICA SIEMPRE LA CONTINUIDAD DE LA PRIMERA"


Veo veo
¿qué ves?


“La lectura del mundo precede siempre a la lectura de la palabra y la lectura de ésta implica siempre la continuidad de la primera” decía el maestro Paulo Freire.

Algunas intenciones de los saberes y las prácticas del taller
Recuperar la valoración del rito de mirar. Ayudar a los chicos a mirar sin adornos y poner en palabras lo mirado.
Dialogar con otras respuestas que dan los textos poéticos.
Decir metafóricamente, hacer juegos fonéticos, de asociaciones raras y más.
Desarrollar maneras de mirar (a veces importa mucho menos lo que se mira que la manera de mirar).Provocar y dar vía libre al juego de las propias visiones de los niños que se nutren con la memoria y los datos de las experiencias.
Todo esto para ir construyendo la inminencia de una revelación, de la conquista de un espacio poético, de ocasiones que no hay que dejar escapar.
Desde la propia interioridad llegar a poder observar la interioridad ajena.
Escribir como se mira.
Mirándose escribir, escribirse a sí mismo.
Observar la musicalidad de las buenas rimas. Probar y probar a escuchar, a decir, a escribir con rima; también sin rima.

Así estos versicuentos escritos por los chicos del taller Cuentos con sol del Patronato de la Infancia de Bahía Blanca surgieron de un juego de veo-veo que duró varios encuentros:
Juntando imágenes que ellos aportaron acerca de lo que habían visto
Dando una vueltita por el jardín y haciendo descubrimientos maravillosos.
Nombrando y callando.
Leyendo poemas que encontramos en los libros de la biblioteca
Buscando palabras a partir de una misma sonoridad; rimando.

Un sueño

Yo estuve volando en sueños
y el miedo me arrinconó
le hice una zancadilla
y volé mucho mejor.

El miedo se fue al demonio
y no lo volví a ver
mis alas tenían aire
yo volaba sin caer.

De arriba veía todo:
gente, un árbol y un gorrión,
entre las nubes bien gordas
lo pasé mucho mejor

Isaías Vargas


La lagartijita verde

Verdecita como el sapo
pero no sabe croar
salta la lagartijita
escondida en el maizal.

Le han arrancado su cola
y ella se esconde del sol
usa de asiento una piña
y de abanico una flor.

Pero la cola perdida
muy pronto le crecerá
y la verde lagartija
entre piedras brillará.



El alfiler perdido

¡Ay, qué mala suerte
perdí un alfiler,
no pude encontrarlo,
no lo pude ver!

¿Dónde se habrá ido?
¿No lo viste vos?
¿Estará agarrado
allí en el colchón?

Alfiler viajero,
vení para acá,
pinchá esta telita
así no se va.

Juliana Valentín

Los loros mareados

Los loros del Parque
estaban borrachos
tomaron cerveza
y comieron panchos.

Después de una noche
de tanto delirio
quedaron planchados
sobre un eucalipto.

La luna chismosa
lo contó gritando
a estrellas, palomas,
ratones y a un chancho.

Una gallina de plumas verdes

Andando en mi bicicleta
vi pasar una gallina
que tenía plumas verdes
y llevaba una mochila.

Se paró justo en la esquina
y picoteó una lombriz
yo la miré de costado
y ella me dijo: Noemí.

Te equivocaste gallina,
yo me llamo Micaela
y si te hago el aguante
llegaré tarde a la escuela.

Johanna Valentín

Dos textos de verso libre

Sucedidos

El tronco
escalera para llegar
a la punta del árbol.
Yo, un mono trepador.
De repente,
sobre mi cabeza desprevenida,
una lluvia de silenciosos
planeadores con aguijón.
Susto, disparada.
El mono
era una liebre
buscando su madriguera.

José Guzmán

El palomón

Día de lluvia.
El estaba tirado en el patio
pico negro, alas grises,
un ojo susto y otro cerrado.
Era un palomón chiquito.
Yo lo levanté.
Aleteaba
temblaba.
Comió de mi mano
tantas lombrices
le di tantas caricias
que cuando se voló
era un palomazo.

Isaías Vargas

Selección de textos: Mirta Colangelo

jueves, 22 de febrero de 2007

NIÑOS QUE NOS VISITAN




Guido Lipina, 9 años


EL PROCEDIMIENTO DE LA INFANCIA, a cargo de Mirta Colángelo, abrió sus puertas. Y tuvo un primer visitante que nos dejó su mensaje... Guido Lipina, tiene 9 años y nos envió un cuento... pero claro, como el blog es de poesía y él se puso a leer muuuucha poesía, decidió que él también, próximamente, enviará sus poemas...

Por eso, invitamos a todos los chicos a enviarnos coplas, adivinanzas, piropos, pequeños textos poéticos rimados o no para incluírlos en esta Sección. Y si quieren también manden dibujos y/o alguna foto de ustedes: a selvadelaluna@yahoo.com.ar


CUARTO MENGUANTE (Guido Lipina, Buenos Aires, 9 años)


En un bosque del sur, vivía junto a sus dieciocho hermanos, un conejo llamado Plumero.
Plumero no era del todo feliz porque se avergonzaba del color de su pelaje, por eso estaba todo el tiempo triste.
Un día fue a la escuela y le dieron a él y a sus hermanos tarea para la casa, y esa tarde la madre les pidió que la hicieran pero ellos lo dejaron a un lado. Esa noche, tuvo que hacer solo la tarea. Era una noche de mucho frío y él quiso cerrar la ventana y fue en ese momento que por detrás de una nube salió la luna en cuarto menguante. De pronto, una luz muy brillante le dio en los ojos, un segundo después sintió que se iba poniendo blanco como si un balde de pintura le hubiera caído en la cabeza.
Plumero, deslumbrado cayó en su petate como si fuera una bolsa llena de piedras. Al despertarse todavía de noche, no pudo creer lo que veía. Su pelaje había cambiado de un marrón agrisado a un blanco luna, tanto se emociono que se desmayó.
A la mañana siguiente Plumero bajó corriendo las escaleras y empezó a gritar –"¡Miren, cambié de color! ¡Miren, miren qué lindo y hermoso blanco!". Pero cuando vio sus manos descubrió que su pelaje ya no estaba blanco, sino que estaba más marrón agrisado que nunca. Sus hermanos se rieron y él se puso a llorar y ni su madre ni su padre lo defendieron. Ese día no fue a la escuela. Se quedó solo en su cuarto, hasta que pensó – "Tal vez sólo me ponga blanco de noche". Y esa noche logró convencer a todos de quedarse despiertos hasta la medianoche. Esa noche, todos se divirtieron excepto él, que se quedó sentado junto a la ventana. Cuando la luna quedó arriba de todo el sintió lo mismo que la noche anterior y cuando le iba a decir a sus hermanos, ellos ya estaban dormidos. Pero el no se rindió. Los despertó y ellos vieron su hermoso pelaje nocturno.
A la noche siguiente todos esperaron a que Plumero cambiase de color. Pero esa noche él no cambió y todos se desilusionaron. Tujo, el conejito mas inteligente, pensó –"Hoy es luna nueva y ayer cuarto menguante… ¡Ya se! ¡Plumero sólo cambia de color cuando la luna está en cuarto menguante!". Al escuchar esto Plumero se puso algo triste porque no iba a cambiar de color todas las noches. Pero desde entonces su familia lo trató un poco mejor.
FIN

sábado, 17 de febrero de 2007

MIRTA COLÁNGELO en La Infancia del Procedimiento

Dibujo: Antonella Pignotti

Mirta Colangelo es educadora por el arte.
Nació en Buenos Aires y actualmente vive en Bahía Blanca
Se especializó en Literatura infantil y juvenil . Es narradora oral y coordinadora de talleres de lectura y escritura creativa.
Dictó numerosos cursos en el país y en el exterior. (Cuba, España y Portugal) y fundó y dirigió el taller interdisciplinario "La casa del sol albañil"
Es tallerista de IMEPA y de las Jornadas de Educación por el Arte de Laprida.
Desde 1996 coordina un taller vinculando poesía y plástica en el Patronato de la Infancia de Bahía Blanca.
Participa del Plan Nacional de Lectura de la Dirección Nacional del Libro y de los proyectos EMER y EMETA para los que elaboró los curriculum de Lengua y Literatura.
Tuvo a su cargo programas radiales de animación de la lectura y clubes de narradores.
Publicó numerosos artículos de su especialidad y es coautora de "Los nuevos caminos de la expresión" de Edic. Colihue de Bs.As.
En el año 2001 recibió el premio Pregonero a especialista que otorga la Feria del Libro de Bs. As.
Es cofundadora y jefa de redacción de la revista VOX Arte+literatura y otros simulacros.
e-mail voxvioleta@infovia.com.ar

SELECCIÓN DE TEXTOS I

dibujo: Isaías Vargas
12 años

Esta primera selección está integrada por textos escritos por chicos de entre nueve y catorce años que forman parte del taller literario "Cuentos con sol" que coordino en el Patronato de la Infancia de Bahía Blanca.
La institución cobija a niños que están bajo custodia de Jueces de Menores y que provienen de familias ausentes y/o desintegradas. Mayoritariamente son internos.
En el año 2004 pusimos en funcionamiento en el taller la Fábrica de libros "Benteveo", un proyecto que nació para publicar las producciones de los pibes. Ya hemos editado tres libros. El diseño de los mismos es del artista Juan Lima y el armado y las ilustraciones de dos de ellos, que nacieron con la idea de ser libros de artista, están hechas por los chicos. Cada libro es único.
Los títulos son: "Coplas copleras" y "La noche es sueño."
El tercero, escrito por el niño Isaías Vargas e ilustrado con collages de pétalos de rosas y hojas secas por José Guzmán se llama "Los que vuelan."

Algunos de los poemas son de los libros publicados y otros son inéditos:


Ahí va volando un gorrión
por el campo que está helado
parece una flecha quieta
con el pico congelado.

La banana
es una anguila amarilla
le pego un mordiscón y chilla
anguila
amarilla
chilla



Isaías Vargas



Hallazgos



Yo me encontré una pluma
y era de color café
oscurísima caricia
para dejar en tu piel
También vi varias plumitas
planeando en el aire azul
le hacían de calesita
al tronco del abedul
Aplastada, invisible,
la ramita estaba allí
tan rara, tan misteriosa,
me estaba esperando a mí.

José Guzmán

Si lo ves al tiburón
salí nadando ligero
que si te clava los dientes
mamita, qué flor de "aujero".



José Guzmán



¡Quién tuviera la suerte
de una paloma
que vuela por el aire
aunque esté sola!
Las violetas
escondidas entre platitos verdes:
mariposas.
En el eucalipto
vive la bandada
de tordos muy negros
salen de la nada.



Yamila Calfumán



Anoche soñé con vos
niña de ojos marrones
me decías mi negrito
cuando pelabas morrones.


Juan Vargas


Ahí va el tigre cazador
con pinta de asesino
pero cuando ve a un ratón
salta rápido a los pinos.


Christian Guagliardo

Si me escribís una carta
usá lápiz y papel
palabras como alegría,
calesita y cascabel
Un chico que yo conozco
tiene ojos de papel
le escribo con la mirada
sin lápiz y sin pincel.


Johanna Valentín


Pedaleo
Pedaleo
Pedaleo
con mi bici azul
casi llego al cielo.
Deforme
una piedra
me tiró al piso
y no llegué al cielo
el suelo no quiso.

Gelatina


Tiene que ser de frutilla
y bailar cumbia en el plato
bien helada y bien servida
yo con mi boca la ataco


Ariel Guzmán

EL PROCEDIMIENTO DE LA INFANCIA EN LA INFANCIA DEL PROCEDIMIENTO

Dibujo: Ariel Guzmán
11 años

Selva me convidó a abrir una sección en su blog. Y como se trata de compartir producciones de chicos que leen y escriben poesía y de escritores que la producen, el convite me sedujo.
Trabajo desde hace años con niños en talleres de lectura y escritura creativa.
Acordamos en que la sección se llamaría El procedimiento de la infancia.
Ahora bien: ¿cuál es el curso, la manera, el rumbo, el camino, el procedimiento, por el que un pibe puede llegar a producir textos poéticos?
Paul Valéry dice que desde que era chico quería escribir poesía porque se había enamorado de las palabras, de sus sonidos. Poco le importaba lo que querían decir exactamente.
Yo creo que propiciar ese paladeo, alentar descubrimientos, celebrar sonoridades y encantamientos sin manifiestas intenciones comunicativas es lo que genera la construcción de un espacio poético vinculado directamente con el imaginario. Espacio que existe como una forma de alcanzar conocimiento y donde puede gestarse esa seducción.
La infancia es la edad del juego verbal, de las palabras salvajes tan emparentadas con lo poético y lo fantástico.
La música del lenguaje dando lugar a la pluralidad de sentidos hace nacer el uso de lo imprevisto, produce placer. Entender que hay una comprensión diferida en lo que se escucha o se lee y que no es necesario explicarlo para que haya disfrute.
Lo poético lleva en sí, sólo que de manera más irritativa, la contradicción de toda experiencia estética."Todo lo que es bello va al revés", afirma Günther Grass
Poner a disposición de los chicos una gran variedad de textos que sensibilicen y muevan el imaginario, un estar atento a lo que Borges llama "la acechanza de la belleza" , incorporando lecturas del mundo a través de los sentidos, colaboran para que ese procedimiento se ponga en marcha.
Y tener claro que valorar la sensibilidad sobre la habilidad implica atreverse a instalar una mirada cuestionadora hacia los valores que se prestigian en estos tiempos. Claro que esa realidad otra de la poesía que nos permite rebelarnos/revelarnos, siempre abre intersticios para soñar, para imaginar otras posibilidades, para legitimar la palabra propia y potenciar los encuentros con los otros, y esto no es poca cosa.
Coincido con Jacqueline Held diciendo:
"La literatura fantástica y poética es ante todo y de un modo indisociable fuente de admiración y de reflexión personal, fuente de espíritu crítico, porque todo descubrimiento de belleza nos vuelve más exigentes y por lo tanto más críticos frente al mundo. Y debido a que rompe los clisés y los estereotipos, debido a que es esa recreación la que desboquea y fertiliza lo imaginario personal del lector, es indispensable para la construcción de un niño que mañana sepa inventar al hombre."
Hipotetizo que quizá el método para inducir experiencias para sensibilizar por el arte sea un despertar, un descubrimiento regulado por actividades y acciones cotidianas y vivenciales. Un aprendizaje de lo humano, de esa otra realidad posible, de la producción de humanidad con todos los conceptos y valores que ello implica.


Mirta Colángelo